Actualizado 05/08/2015 11:30

El FC Barcelona se resiste a enterrar su trofeo Gamper

Luis Suárez Gamper Barcelona
Foto: MIGUEL RUIZ - FCB

MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La mercadotecnia y la globalización se han erigido en dos conceptos que a día de hoy representan un elemento atractivo para los clubes europeos que encuentran en las giras mundiales una oportunidad de oro durante el periodo estival para expandir su marca alrededor de todo el continente con el fin de ingresar una buena cantidad de dinero que ha acabado por condicionar las tradiciones institucionales, a excepción de un Barcelona que ha demostrado en los últimos años saber combinar a la perfección las necesidades con los compromisos históricos que tiene la entidad.

   El conjunto azulgrana se presenta como una 'rara avis' del fútbol español que no ha sucumbido en su totalidad a las reglas que dicta el vigente mercado. Y la demostración es la celebración del Trofeo Joan Gamper, que coloca al Barça como uno de los pocos grandes equipos de España que se resisten a enterrar el trofeo que organizan para presentarse en sociedad ante el público antes del inicio de cada temporada.

   El Gamper, torneo amistoso de fútbol que organizan los blaugrana anualmente, cumple este verano su 50º aniversario -- desde su celebración en 1966 contra el FC Colonia, el RSC Anderlecht y el FC Nantes -- con el amistoso del miércoles (5 de agosto a las 22:00 horas) contra la AS Roma en el Camp Nou.

   Luis Enrique aprovechará para mostrar a los integrantes que pelearán por conquistar el ansiado 'sextete', aunque no podrá lucir en el césped al turco Arda Turan o al español Aleix Vidal, dos de los fichajes veraniegos que por la reciente sanción de la FIFA no están disponibles para participar en las actividades deportivas que tenga programadas el club hasta enero de 2016.

FLORENTINO PÉREZ SE OLVIDA DE BERNABÉU

   Esta oportunidad de presentarse en sociedad ante la gente se ha extinguido en otros equipos como el Real Madrid o el Atlético de Madrid, dos equipos madrileños que han aparcado la idea de prolongar la vida de sus dos torneos veraniegos como son el Trofeo Bernabéu y el Villa de Madrid respectivamente.

   El conjunto merengue se ha rendido al apretado calendario de pretemporada tras la gira por Oceanía y Asia y aplazará por segundo año consecutivo la celebración de su trofeo. La marcha de Iker Casillas al Oporto, que incluye un amistoso de homenaje al célebre capitán, invitaba a recuperar la esencia de un torneo que en 2013 vivió su última edición con el 5-0 al Al-Sadd catarí que sirvió de ofrenda a Raúl González. Sin embargo, la falta de fechas y la prontitud con la que los equipos europeos arrancan sus campeonatos domésticos hacen prever que esta honra al mostoleño se postponga para el próximo verano.

   Diferente es el contexto del Atleti con su torneo, cuya última edición natural se disputó en 2003 con un triunfo por la mínima (1-0) frente a Boca Juniors después de que en 1999 y 2001 no se disputara. La rendición por parte de los colchoneros a la mercantilización llegó en 2004 cuando el Villa de Madrid -- que murió el mismo año en el que la entidad celebraba su centenario -- pasó a denominarse 'Trofeo Hellboy' por motivos publicitarios con un triangular contra AEK de Atenas y Deportivo de la Coruña.

EL TERESA HERRERA Y EL CARRANZA, VENIDOS A MENOS

   De un tiempo a esta parte, dos instituciones como Deportivo de la Coruña y Cádiz CF eran los reyes cada verano por la celebración de sus torneos. El Trofeo Teresa Herrera, nacido en 1946, y el Trofeo Ramón de Carranza, que surgió en 1955, han sido de los torneos que más historia tienen en España. Hasta el siglo XXI.

   Equipos históricos que dominaban la plana europea como el Torino, Bayern de Múnich, Palmeiras, Ajax de Ámsterdam, Independiente de Avellaneda, River Plate, Peñarol, Barcelona, Real Madrid o Inter de Milán exhibían su potencial del momento en estos dos trofeos que han perdido su prestigio.

   Mientras tanto, Depor y Cádiz hacen esfuerzos por evitar que éstos mueran con carteles menos atractivos y recurriendo a la invitación de equipos españoles que prolonguen su vida verano tras verano.