MADRID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -
El técnico del Real Madrid, Fabio Capello, no esperó prácticamente ni 24 horas para hacer debutar al centrocampista malí Mahamadou Diarra, quien saltó dentro del once inicial que dispuso el italiano para el partido ante el Anderlecht belga en la presentación del conjunto madridista ante su afición en el Trofeo Santiago Bernabéu.
El entrenador transalpino ya había dejado claro que el africano era una pieza vital para su esquema y en el primer encuentro en el feudo blanco, no dudó en ponerle en su teórico once de gala, pese a que aún no se ha adaptado a sus planteamientos y apenas conoce a sus nuevos compañeros.
Emparejado con el brasileño Emerson en el centro del campo, Diarra no tuvo un debut exigente por el escaso trabajo que le dieron los rivales y el socio madridista pocas conclusiones pudo sacar del malí, que disputó 76 minutos sin demasiado brillo y poca fantasía antes de ser sustituido por el canterano Javi García, momento en el que recibió una sonora ovación por parte del público congregado en el Santiago Bernabéu.
El ex del Olympique de Lyon no demostró ser un jugador decisivo en los metros finales y tampoco desplegó sus supuestas grandes cualidades físicas. Muy participativo y sin esconderse desde el inicio, se 'tiró' fundamentalmente hacia la derecha como apoyo de Míchel Salgado y David Beckham.
También jugó más adelantado que su compañero de medular, pero no hizo gala de una gran llegada, además de no mostrarse preciso en algunos momentos en el pase, uno de los problemas del Real Madrid en esta pretemporada que llega a su fin.