ROMA 15 May. (EUROPA PRESS) -
El ex director general de la Juventus, Luciano Moggi, rechazó el las acusaciones que le apuntan como el principal responsable de los arreglos de partidos en el fútbol italiano durante su comparecencia ante los fiscales italianos que se prolongó durante cerca de seis horas.
Un interrogatorio largo y extenso en el que el abogado de Moggi, Fulvio Gianaria, dijo que su cliente trató de "aclararlo todo" y en donde se vivieron momentos de tensión.
Moggi dimitió como de director general, así como de su puesto en la junta directiva de la Juventus, después de que la prensa italiana revelase unas conversaciones telefónicas donde el directivo intentaba 'arreglar' las designaciones arbitrales.
Sin embargo el directivo durante su interrogatorio justificó su comportamiento para no "ser la víctima". También, y en otro momento de su declaración, pidió "respeto" para sus hijos que aseguró "nada tienen que ver con esto".
El escándalo fue destapado después de que la prensa difundiera conversaciones telefónicas que demostraban que Moggi arreglaba las designaciones arbitrales de los partidos.
El ex directivo de la Juve está acusado de "secuestro de persona", porque en una ocasión amenazó y encerró en los vestuarios al árbitro Nicola Paresta y a sus asistentes.
Un escándalo que también ha salpicado al seleccionador nacional Marcello Lippi, que por su parte negó esta vinculación, que hoy ofreció la lista de convocados para el Mundial de Alemania donde finalmente figura el guardameta Gianluigi Buffon, también investigado en un caso de apuestas ilegales.