Fútbol/Primera.- El Sevilla no levanta cabeza y suma su cuarta derrota consecutiva tras perder ante el Zaragoza

Actualizado 30/09/2007 0:34:05 CET

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Zaragoza venció al Sevilla por 2-0 en el partido que abrió la sexta jornada gracias a los goles de D'Alessandro y Sergio García, que confirman el descenso en picado del conjunto de Juande Ramos, que encadena su cuarta derrota consecutiva y se aleja de las primeras plazas de la clasificación.

El conjunto maño, que dispuso de menos ocasiones que su rival, terminó por amargar a la defensa hispalense, totalmente irreconocible. La buena dirección de Gabi, en el centro del campo de los de Víctor Fernández y el trabajo sucio de Luccin, destrozaron cualquier opción de creación sevillista.

Así, las ocasiones del Sevilla, constantes en los primeros minutos del encuentro, fueron cesando a medida que avanzó el choque. Navas de fuerte derechazo sembró el miedo en la meta de César (min.17), y después Kone cabeceó dentro del área sin mucho acierto. Los de la capital andaluza pusieron toda la carne en el asador, pero no era su día.

Con todo y con esto, el Zaragoza fue adquiriendo confianza y dejó al Sevilla seco, muy espeso para dar salida al balón. Los de Juande no imprimieron la velocidad en el último cuarto de campo que les ha hecho triunfar en tiempos recientes, y dieron margen a los de casa para crear fútbol con un punto más de peligro.

Sin embargo, no fue de jugada sino a balón parado como se rompió el empate inicial. El 'Cabezón' D'Alessandro selló un precioso gol de falta al convertir un libre directo con su pierna izquierda (min.52) Un auténtico jarro de agua fría para el Sevilla, que no gana desde el 16 de septiembre.

La verticalidad de Aimar, que fue sustituido en el minuto 81 por Óscar, empezó a relucir y el Sevilla recibió la puntilla cuando el choque llegaba a su fin. Sergio García recogió un pase del ex atlético Gabi, que cuajó un buen encuentro, y la picó por encima de Palop para poner la guinda a un partido (2-0, min.86). Así, un Zaragoza mermado por las bajas coge aire y deja al Sevilla en un puesto extraño en estos tiempos, undécimo clasificado.