Archivo - Activistas protestan en Minneapolis contra la presencia del ICE - Dave Decker/ZUMA Press Wire/dpa - Archivo
BERLÍN 11 May. (dpa/EP) -
La organización Human Rights Watch considera que el Mundial de Fútbol que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre los meses de junio y julio se presenta como "un posible desastre en materia de derechos humanos" sobre todo en lo relativo al país que preside Donald Trump.
La directora de la entidad, Minky Worden, declaró al portal de noticias 'ntv.de' que el torneo debería regirse por un marco de derechos humanos, pero que no lo ve claro. "Puedo afirmar con total certeza que, aunque la Copa del Mundo siga siendo la más grande, no será la mejor en términos de derechos humanos", afirmó.
Según Worden, el campeonato está envuelto en una increíble incertidumbre debido al papel de la controvertida Oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE), que podría encargarse de hacer cumplir las medidas de seguridad durante el evento.
"La ICE, una especie de fuerza policial paramilitar, aplica políticas brutales e inhumanas, incluso contra personas que tienen derecho a permanecer en los Estados Unidos", advirtió Worden.
Sin embargo, sigue sin estar claro qué papel desempeñará el ICE durante el Mundial. Recientemente, Rodney Barreto, subjefe de gabinete de Miami, destacó que había recibido garantías del secretario de Estado del país, Marco Rubio, de que no habría agentes de este grupos en el estadio durante los partidos del Mundial.
De todos modos, según Worden, la cultura de la guerra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, seguirá desarrollándose en el Mundial. "Tomemos, por ejemplo, la falta de medidas de derechos humanos en las ciudades anfitrionas. Se supone que deben garantizar la protección de las minorías y los grupos vulnerables, incluidos los grupos LGBT. Pero de los cuatro planes de acción publicados en Estados Unidos, solo el de Atlanta menciona los derechos LGBT", remarcó.
Además, lamentó la concesión del Premio de la Paz de la FIFA a Trump, lo que calificó como una "forma de corrupción". "Es una farsa diseñada para halagar a un hombre que no defiende la paz, sino la opresión violenta de los ciudadanos estadounidenses, los bombardeos fuera de las fronteras del país y las guerras en el extranjero", subrayó.