MADRID, 2 DE OCTUBRE (EDIZIONES)
El 2 de octubre de 1999, un jovencísimo Carles Puyol debutaba en el F.C. Barcelona de la mano de Louis Van Gaal, el ahora entrenador del Manchester United. Fue en un encuentro del campeonato de liga en el que se enfrentaron el Real Valladolid y el Barcelona en Pucela. No figuraba en el 11 titular. Van Gaal decide hacer un cambio táctico y saca del campo a Simao para que el catalán jugara sus primeros minutos en el equipo culé. Eran los primeros minutos de una leyenda.

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Carles Puyol nació el 13 de abril de 1978 en Pobla de Segur, Lérida. Desde siempre le apasionó el fútbol y el Barcelona, el equipo de sus amores, al que llegó con 17 años en 1995 para jugar en las categorías inferiores del mismo. Sería jugador del Barcelona B hasta la temporada 1999-2000 en la que debutaría el 2 de octubre.
Si pensamos en Carles Puyol, nos viene a la mente el número 5 y la posición de central. Curiosamente, el primer número que llevó a la espalda el leridano fue el 32. Que es casi un cinco, a falta de un +. Como el 1+8 de Iván Zamorano cuando vestía la elástica del Inter de Milán. Además de que el número es distinto, la posición también lo fue, ya que en su debut jugó de lateral derecho.
Se pasó las dos primeras temporadas ocupando la posición de lateral, pero pronto se vio que su verdadera posición, allá donde más rendía, era en el centro de la zaga. Desde ese momento, se convirtió en pieza clave y fundamental, no solo para la defensa del equipo, sino para la plantilla en general. Siempre que estuvo disponible, fue titular. Indiscutible. Y a veces, sin estar disponible, también.
Se caracterizó por su fuerza y lucha incombustible en el campo. Un auténtico guerrero que nunca se dio por vencido. En ninguna situación, ya fuera en la lucha de un balón o en la lucha contra las muchísimas lesiones que sufrió durante toda su carrera deportiva, que nunca le hicieron desesperar. Un guerrero que a base de trabajo y buen hacer se ha convertido en toda una leyenda del Barcelona y del fútbol español. Ha ganado todo lo que se puede ganar. Tanto con su club como con la selección española.
Ha sido un jugador muy querido y respetado en los dos equipos donde ha jugado, el Barça y la selección. Un caballero dentro y fuera del terreno de juego. Un tipo discreto que encarnó, y siempre lo hará, los valores del deporte, al margen de cualquier rivalidad o polémica. Una persona que es querida por su gente y por los rivales. Y muy respetado, y querido también, por muchos aficionados no culés.
La carrera de Carles Puyol ha sido extraordinaria. Tanto como él. Un ejemplo perfecto de lo que debe ser un deportista y de cómo debe comportarse, tanto en el césped como en la vida en general. Es, junto a nombres como Raúl González Blanco, Pau Gasol o Rafael Nadal, uno de los mejores deportistas de la historia del deporte español. Una leyenda.