MADRID, 24 DE AGOSTO (EDIZIONES)
La respuesta a esta pregunta es sí. Un rotundo sí. Quedaría igualada a otras jornadas en las que se anotaron tan solo 8 goles, como en la temporada 67-68, en la 68-69 ó 70-71, por ejemplo. Se sabe que en los primeros compromisos ligueros, los equipos no hacen el mejor fútbol, y por lo tanto, el espectáculo futbolístico no es el mejor. Cada equipo debe ir cogiendo poco a poco el ritmo a la competición. Es normal que los clubes tarden en ajustarse y desplegar lo mejor de su juego.
Pero nadie se esperaba un resultado tan corto. Tan corto, que en los primeros 7 partidos se habían marcado solo 3 goles: uno del Espanyol, otro del F.C. Barcelona y otro el Atlético de Madrid. Menos mal que el Levante-Celta lo arregló un poco con el marcador final de 1-2 a favor de los de Vigo, y que el Betis logró sacar un punto de la primera jornada al empatar a 1 gol contra el Villarreal de Marcelino.
Pero a pesar de llevar solo 8 goles en 9 partidos, aun queda otro encuentro por disputarse que puede hacer que esta jornada no entre en la historia de la liga como la peor en cuanto a goles totales anotados se refiere. Granada y Eibar tan solo necesitan anotar uno para que no iguale el record de peor jornada de liga en cuanto a goles. Si solo se anota un gol se igualaría la marca de la temporada 2006-2007, en la jornada 19, en la que se anotaron 9 goles en 10 partidos.
Viendo estos números parece algo inexplicable. Es algo a lo que no estamos acostumbrados. Tanto empate a 0 no es normal que se dé en la liga española. En la mejor liga del mundo, donde están los mejores jugadores. Cuando un partido llega al pitido final con 0-0 en el marcador, muchas veces ha resultado ser un partido en el que el fútbol ha brillado por su ausencia. O cuando ha habido un solo gol. Eso es lo que pasó, por ejemplo, en el partido que disputó el Atlético de Madrid frente a Las Palmas. Sólo un gol en casi un tiro a puerta en todo el partido. Un fútbol que fue de todo menos espectacular. De ahí el corto resultado.
Pero en ocasiones puede pasar como lo que le pasó al Real Madrid en El Molinón. Jugó contra el Sporting de Gijón y no fue capaz de anotar un gol en 24 ocasiones que tuvo para hacerlo. Eso son cosas del fútbol. Todo se une para no anotar: Mala puntería, un portero que lo saca todo bajo palos, la defensa, metida atrás, no concede un sólo fallo, errores de los delanteros que nunca suelen cometer... Toda una alineación de planetas para que no suba el gol al marcador. Esto, también pasa de vez en cuando en el fútbol. Si no, que se lo cuenten a Cristiano Ronaldo, a ver qué dice el astro portugués.
Esperemos que el partido del Granada-Eibar sea un partido digno de la mejor liga del mundo y sea, además de atractivo para el espectador, un encuentro con muchos goles, dejando así el fantasma de la peor jornada de liga de la historia en el pasado. Y esperemos que la próxima jornada de liga no se repita esta situación. Lo único que queremos que se repitan son los goles. Cuantos más, mejor.