Actualizado 15/09/2022 23:28

Betis y Real Sociedad sufren para mantener su pleno en Liga Europa

Joaquin Sanchez of Real Betis celebrates a goal during the UEFA Europa League, Group C, match between Real Betis an Ludogorets at Benito Villamarin Stadium on September 15, 2022 in Sevilla, Spain.
Joaquin Sanchez of Real Betis celebrates a goal during the UEFA Europa League, Group C, match between Real Betis an Ludogorets at Benito Villamarin Stadium on September 15, 2022 in Sevilla, Spain. - Joaquin Corchero / AFP7 / Europa Press

MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Real Sociedad y el Real Betis ganaron este jueves sus partidos en la segunda jornada de la Liga Europa 2022-2023, manteniendo el pleno de puntos en ambos casos, aunque no sin sufrir, pues a pesar de que los dos jugaban en casa, los de Imanol Alguacil cosecharon el 2-1 en el tramo final contra el Omonia Nicosia y los de Manuel Pellegrini tuvieron que emplearse en defensa para conservar la ventaja y terminar venciendo 3-2 al Ludogorets.

La Real Sociedad consiguió sumar tres nuevos puntos en Liga Europa en su primer partido en el Reale Arena, donde sufrió para ganar este viernes por la mínima (2-1) al Omonia Nicosia chipriota, un equipo que sin apenas presentar oposición a los de Imanol Alguacil, le dio un buen susto, que dejó en solo eso Alexander Sorloth.

Un gol en el minuto 80 del delantero noruego, el primero que marca tras su regreso a San Sebastián, sirvió para que el conjunto donostiarra consiguiese una pírrica victoria que parecía controlada en todo momento desde que Guevara abrió el marcador en la primera parte, pero que se complicó con un grave error defensivo en el 72.

El equipo 'txuri-urdin' llegaba muy crecido a la cita tras haber ganado al Manchester United en Old Trafford en su debut europeo, aunque la derrota en Getafe del fin de semana y la grave lesión de Sadiq podían sembrar dudas. Imanol Alguacil aprovechó para hacer muchas rotaciones, y solo repitieron Álex Remiro, Mikel Merino y Álex Sola, lo que no impidió que desde el primer momento su favoritismo estuviese patente ante un Omonia que se dedicaba a defender acumulando hombres.

Sin necesidad de estar brillantes o especialmente acertados, los españoles se pusieron por delante con un gol de Ander Guevara a la media hora de partido, que remató a la escuadra un balón suelto en la frontal del área. Lejos de espolear a la Real, el gol aletargó todavía más el partido, para desesperación de Imanol Alguacil, que se desgañitaba en la banda para pedir más ritmo.

Tras el descanso, el técnico guipuzcoano introdujo un triple cambio para intentar revitalizar el equipo, y aunque la imagen fue algo mejor, siguió siendo bastante gris, quizás contagiado por un rival que no llegó a acercarse a la portería en todo el partido, pero que aprovechó su ocasión. En un balón largo aislado, Aritz Elustondo y Álex Remiro se equivocaron y chocaron, regalando el gol a portería vacía a Bruno.

Con 1-1 en el 72, acuciaron las urgencias y fue entonces cuando apareció Kubo. El japonés, muy activo desde que entró al campo, ganó la espalda a la defensa y le sirvió un balón raso que cruzó el área a Sorloth, que se lanzó al suelo para mandarlo al fondo de la red con su pierna izquierda. Con el 2-1, el partido volvió a bajar de ritmo y la Real no sufrió nada hasta el pitido final.

Gracias a este triunfo, la Real Sociedad sigue de pleno y lidera con seis puntos habiendo jugado ya su partido más complicado, su visita al Manchester United. Su próximo rival europeo será el Sheriff Tiraspol moldavo, al que visitará en octubre y que tiene tres puntos que cosechó en la primera jornada.

EL BETIS DOMINÓ, PERO TERMINÓ PIDIENDO LA HORA

Por su parte, la segunda victoria del Betis llegó en el Benito Villamarín, donde el equipo de Manuel Pellegrini fue el protagonista del partido y venció por 3-2 al Ludogorets gracias a los goles de los tres jugadores de su línea de mediapuntas y con la resistencia de un rival que no se rindió en ningún momento y terminó disponiendo de una ocasión clara en el tiempo de descuento para haber empatado.

La sociedad entre Luiz Henrique, Canales y Joaquín hizo mucho daño al Ludogorets, que recibió un gol de cada uno de ellos. El brasileño fue un dolor de cabeza, especialmente en la primera parte, cuando fue el que inauguró el marcador con un remate en el segundo palo a un centro de Miranda donde puso su físico en peligro, pues apenas pudo celebrar su diana al recibir una patada en la cabeza durante la acción.

Quince minutos después del gol de Luiz Henrique, Joaquín recibió un balón muy solo en la frontal del área y, con tiempo para armar el disparo, colocó la pelota en la escuadra y desató la locura en el Benito Villamarín, completamente volcado con su equipo y su veterano capitán. El Betis dominaba el juego y el marcador, pero el equipo visitante no bajó los brazos.

A pesar del gusto verdiblanco por tener la posesión, el Ludogorets le disputó el balón y tuvo fases del partido poseyéndolo, siendo sus extremos, Tekpetey y Despodov, dos jugadores muy incómodos para los locales. Precisamente, el búlgaro anotó en el descuento de la primera parte un gol de falta directa desde el lateral del área que Claudio Bravo despejó dentro de la portería y que mandó el partido al descanso con algún murmullo.

Las dudas del Betis se acabaron rápido, pues Sergio Canales volvió a adelantar a su equipo con un latigazo lejano en el minuto 59. A partir de ahí, los de Pellegrini intentaron contemporizar y bajar el ritmo, descendiendo también su producción ofensiva. Poco a poco, y a través de los cambios, el Ludogorets se fue metiendo en el partido y en el 74 el brasileño Rick mandó a gol una segunda jugada tras un corner y despertó el nerviosismo de nuevo en la grada.

Hasta el final del partido, el equipo bético no estuvo cómodo en ningún momento y su rival pudo incluso empatar en el tiempo añadido, con un disparo dentro del área que se marchó rozando el palo de la meta de Claudio Bravo. Con el pitido final se confirmó una nueva victoria de los verdiblancos, que han ganado todos los partidos de la temporada salvo uno y que en la próxima jornada tendrá su partido más complicado, su visita al Olímpico de Roma.

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