Zlatan Ibrahimovic, durante una conferencia de prensa. - Ludvig Thunman/Bildbyran via ZUM / DPA - Archivo
MADRID, 31 Dic. (EUROPA PRESS) -
El AC Milan fue el último equipo que ganó la Serie A antes de los ocho títulos consecutivos que lleva la Juventus de Turín. Ocurrió en la temporada 2010/11 y los 'rossoneri' tenían en sus filas a futbolistas de enjundia como Thiago Silva, Clarence Seedorf, Andrea Pirlo, Robinho, Ronaldinho y, por encima de todos, el sueco Zlatan Ibrahimovic.
Aunque Ronaldinho se marchó del club a mitad de curso, con rumbo al Flamengo, los demás se quedaron y fue Ibrahimovic quien lideró a la plantilla entrenada por Massimiliano Allegri. Desde sus 1,95 metros de altura, el exjugador del Bara mostró ahí su dominio con un registro de 14 tantos y 12 asistencias de gol en los 29 partidos que disputó.
A su lado, Alexandre Pato y el citado Robinho también marcaron 14 goles cada uno. Ibrahimovic se complementó bastante bien con el clan brasileño del estadio Giuseppe Meazza, para conquistar así el decimoctavo 'Scudetto' en la historia del Milan y romper la racha de cinco ligas seguidas que había ganado su vecino Inter.
Sin embargo, desde aquello ha transcurrido mucho tiempo e 'Ibra' es casi cuarentón. Su regreso a la entidad 'rossonera', siete años y medio después de haberla abandonado, tiene por objetivo inmediato reflotarla de sus horas bajas. De la anterior etapa, para el recuerdo quedaron sus 57 goles y 24 asistencias en 85 partidos entre todas las competiciones.
Y añadió a su palmarés una Supercopa de Italia junto al mencionado título liguero, algo que hoy en día suena utópico para un equipo que va undécimo en la tabla clasificatoria. Su cosecha de 21 puntos en 17 jornadas le hace estar más cerca de las posiciones de descenso a la Serie B que de los puestos que dan acceso a competición europea.
Fichar a 'Ibra', que interrumpe su prejubilación dorada en Los Ángeles Galaxy, es un golpe de efecto con el que la directiva del Milan pretende revertir la situación. El cambio de entrenador vivido recientemente, con Stefano Pioli sustituyendo a Marco Giampaolo, no ha funcionado como esperaban en los despachos del conjunto 'rossonero'.
SIN DISPUTAR COMPETICIÓN EUROPEA
Para colmo, el Milan es el segundo club con más Copas de Europa en sus vitrinas y esta temporada ni siquiera está jugando por el 'Viejo Continente', a causa de haber quebrantado las leyes del Juego Limpio Financiero que estipula la UEFA. Y estar luego al ratón y al gato con el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) tampoco le consiguió un indulto.
A Pioli le queda entonces el torneo doméstico, incluida la 'Coppa' desde octavos de final, y siendo ya su fichaje el gran estímulo para la afición de San Siro. El ariete nacido en Malm conoce al dedillo la Serie A, puesto que ha participado en 219 encuentros a su paso por la Juventus, por el Inter y en gran medida por el Milan.
'Ibra', enarbolando la 'Z' de su nombre con cada publicación en redes sociales, encara la última gran experiencia antes de colgar las botas para siempre. O eso parece, ya que en algún momento de su vida dejó de ser futbolista para convertirse en una especie de estrella del rock en Los Ángeles. Y las estrellas del rock lucen sus curiosos pactos con el Diablo.