Gerard Moreno, Ocampos, David Silva, Canales y Guedes - AFP7/EUROPA PRESS
El cuadro andaluz, aspirante al título la pasada campaña, está llamado a ocupar el 'Top 4'
Real Sociedad, Villarreal, Betis y el Valencia de Bordalás parten con el objetivo continental
MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Sevilla vuelve una temporada más a ser el primer aspirante al cuarto puesto que da acceso a la Liga de Campeones, con galones incluso para pelear LaLiga Santander a Atlético, Real Madrid y Bara tras su última campaña, en una lucha por los puestos europeos que se antoja de las más abiertas y duras en la tabla liguera.
El equipo de Julen Lopetegui inicia la temporada 2021/2022 con los pies en el suelo pero con una ambición que le tiene que empujar a ser uno de los cuatro mejores del campeonato. Y es que el Sevilla estuvo en la pelea por el último título hasta que quedaron tres jornadas, con lo que su trayectoria le debe llamar a repetir.
Además, el técnico vasco ejerce su tercer año en el banquillo del Pizjuán, con un proyecto que puede consolidar y además sin el intensivo del retraso en el calendario por la pandemia de coronavirus y una compacta temporada después. El covid aún sigue presente en la sociedad y el fútbol no se escapa, y de hecho ha condicionado con un brote la pretemporada sevillista.
Sin embargo, las buenas noticias para Lopetegui son que guarda, salvo giro de última hora y con rumores, las piezas importantes de su éxito, desde la zaga con Diego Carlos y Koundé; Fernando, Papu Gómez, Jordan o Rakitic, en el medio; y En-Nesyri, Ocampos y el último en llegar Lamela, arriba. Hasta el final, el Sevilla, con Monchi a los mandos, siempre puede tener alguna incorporación.
Mantener el nivel de exigencia y resultados es un desafío enorme que pondrá a prueba a los andaluces, teniendo que compaginar jugar la Champions y la Copa del Rey con la defensa del 'Top 4'. Con los tres gigantes, el campeón Atlético y los claros aspirantes Madrid y Bara, la cuarta plaza que da acceso a la Liga de Campeones sería un éxito para Villarreal, Real Sociedad o Real Betis.
El 'Submarino', de momento, este año jugará la 'Champions' después de ganar la última Liga Europa, aunque la pasada Liga se le hizo larga. El cuadro amarillo terminó séptimo con la guinda del primer título de su historia y con los conceptos de Unai Emery bien empapados. El técnico vasco también afronta su segundo año en este banquillo y guarda a su vez sus jugadores clave.
El Villarreal es otra plantilla amplia, como la del Sevilla, aunque este año la exigencia de la máxima competición será una prueba mayor. La mezcla ideal de veteranía y juventud define al 'submarino' de Emery, con Gerard Moreno como capitán, para demostrar que el amarillo está de nuevo de moda, a pesar de que se escapara la final de la Supercopa de Europa ante el Chelsea en los penaltis.
REAL Y BETIS, A CONFIRMAR EL SALTO DE CALIDAD
El equipo 'groguet' tiene como objetivo principal demostrarlo también en la liga española peleando por estar entre los mejores. Por otro lado, la Real y el Betis se superaron la pasada campaña para escalar en sus estatus, pero confirmarlo supone el reto de la regularidad para los de Imanol Alguacil y Manuel Pellegrini.
El equipo 'txuri-urdin' lleva dos clasificaciones seguidas para jugar competición europea y ganó la Copa del Rey, aplazada de 2020, al Athletic Club, su primer título en 34 años. Sin embargo, Alguacil tendrá los mismos efectivos, más los fichajes de Diego Rico, Maty Ryan, Jon Pacheco y Robert Navarro, con las dudas físicas de Illarramendi y David Silva ya con 35 años.
El canario dejó claro en San Sebastián que tiene fútbol para rato, pero necesitará una gestión particular de los minutos para hacer crecer a un equipo con el valor que le dan futbolistas como Mikel Oyarzabal, del que esperan que no le pese su largo verano, y el sueco Alexander Isak, que la pasada campaña explotó su faceta goleadora. Con mucha cantera y mucho sentimiento, Alguacil fue capaz de exprimir a su equipo hasta el quinto puesto el año pasado y ahí está el desafío.
El mayor éxito para los vascos es tener identificado su estilo, una forma de juego que además de atractiva les dio resultado. En ese camino está el Betis, con la confianza en Pellegrini después de regresar a la competición continental tres años después. El técnico chileno dio con la tecla para hacer jugar al cuadro andaluz, con Sergio Canales y Fekir como directores de orquesta.
El centro del campo es donde más talento acumula el conjunto verdiblanco, con Lainez o Camarasa, inédito la pasada campaña por una grave lesión, también, y el último año supuso además el despertar goleador de Borja Iglesias. Con la salida de Mandi, la defensa es lo que apura por reforzar un Betis que, pese a su irrupción y buenas sensaciones, tendrá que estrujarse para estar en una pelea que siempre admite a invitados sorpresa.
EL VALENCIA LO FÍA TODO A BORDALÁS
Y es que siempre puede volver a funcionar el RC Celta, con el 'Chacho' Coudet al mano y con Iago Aspas como gran referente, dar guerra hasta conseguirlo el Athletic Club de Marcelino, o ser de nuevo equipo revelación el Granada pero esta vez con Robert Moreno. Ahí también quiere estar el Valencia que, a pesar del desastre de los últimos años, se lo ha vuelto a poner como una obligación para la que han fichado al técnico José Bordalás.
Por historia y palmarés, el cuadro 'che' ha sido siempre un candidato a Europa, por no decir 'Champions'. Sin embargo, la gestión reciente y los encontronazos de jugadores, directivos y entrenadores, además de la afición, con el dueño Peter Lim afectaron al rendimiento de una plantilla descuidada, el entrenador alicantino es el gran fichaje de la temporada para hacer jugar al equipo.
Sin embargo, el ex del Getafe ya le ha dejado claro al máximo dirigente que el club necesita refuerzos si quiere volver a la zona noble de la tabla. Por esas exigencias salieron por la puerta de atrás Mateu Alemany y Marcelino y después Javi Gracia hizo malabares para que el Valencia compitiera. Los Lim no invierten en el Valencia y quieren cantera, pero puede no valer con el librillo de Bordalás.