Actualizado 04/10/2007 01:14 CET

El Valencia saca al Chelsea de la niebla en la 'Champions'

VALENCIA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Chelsea se impuso por 1-2 en el estadio de Mestalla en la segunda jornada de la Liga de Campeones tras remontar el gol de Villa y rompió la mala racha en la que se encontraba inmerso, mientras que el Valencia vio cómo se truncaban la marcha de seis victorias consecutivas entre Liga y 'Champions'.

Joe Cole y Drogba hicieron estéril el tanto inicial de Villa y demostraron que las estadísticas previas a los encuentros sirven de poco. El Chelsea, tras la marcha de Mourinho, llegaba al feudo blanquinegro en uno de sus peores momentos de las últimas temporadas, mientras que el Valencia vivía días felices por los últimos resultados.

Con esta victoria, el conjunto que entrena Avram Grant se coloca líder del grupo B con cuatro puntos, seguido del Valencia y Schalke con tres, mientras que el colista es el Rosenborg, que sólo lleva un punto. Precisamente, el próximo rival del conjunto valencianista será el conjunto noruego el próximo 24 de octubre.

Valencia y Chelsea brindaron una buena primera mitad en la que los dos equipos se repartieron el protagonismo y los goles. El conjunto que entrena Quique Sánchez Flores dio un paso al frente y jugó con una defensa más adelantada de lo habitual para ejercer una mayor presión sobre su rival. El técnico local quería ahogar la salida del conjunto londinense y robar el balón lo más cerca posible del área de Cech.

Los resultados no se hicieron esperar para los locales y a los 42 segundos Silva probó suerte con un disparo que se marchó fuera. El primer aviso para marcar territorio. El que tuvo más suerte de cara a gol fue Villa. El asturiano inició la presión sobre los defensas visitantes, robó el balón y se fabricó una jugada marca de la casa para batir al portero checo. Villa anotó el tercer tanto consecutivo después de perforar las porterías del Getafe y del Recreativo de Huelva en Liga y al mismo tiempo saldó una cuenta pendiente con los 'blues'.

El Valencia jugó de tú a tú ante un Chelsea al que le costó entrar en el partido más de lo habitual y eso que en el campo contaban con su líder natural, John Terry, que participó en el choque con una máscara, después de que el domingo por la mañana fuese intervenido de una fractura de pómulo. Poco a poco, los de Grant se estiraron con el consentimiento de los blanquinegros y comenzaron a rondar la meta de un Hildebrand que dejó a Cañizares sentado en el banquillo.

Una galopada de Malouda por la izquierda hizo que el francés llegara casi a la línea de fondo y su centro fuese rematado por Joe Cole a placer a los 20 minutos de juego. El inglés devolvió la tranquilidad a un equipo que en las últimas semanas no encuentra su hueco y ha perdido parte de su personalidad. De ahí hasta el descanso, el partido se convirtió en un combate de boxeo en el que tan importante era cercar a la portería rival como desbaratar los ataques del contrincante. Villa y Drogba lo intentaron con lanzamientos lejanos que se marcharon por arriba de las porterías.

El respeto de ambos equipos se notó tras la reanudación. Los dos equipos miraban al marco contrario, pero siempre después de proteger el suyo. No había ataques a lo loco, ni descuidos defensivos porque ambos sabían del potencial del otro. El Chelsea se hizo con el control del centro del campo y el Valencia perdió presencia con Marchena y Albelda más desorientados que cansados.

DEBUTA ZIGIC Y GOL DE DROGBA

Sánchez Flores buscó un golpe de efecto con la entrada del gigante Zigic que debutó así con el Valencia en competición oficial. El serbio entró al terreno de juego por un Morientes más voluntarioso que efectivo. Sin embargo, el que sacó petróleo de un genial pase de Joe Cole fue Drogba, que culminó una jugada de contragolpe. El costamarfileño se deshizo de Albiol, que había sido su sombra todo el encuentro y batió a Hildebrand.

El Valencia comenzó a remar contra corriente a falta de 20 minutos y Sánchez Flores buscó recuperar el centro del campo con la entrada de Rubén Baraja. Los blanquinegros no supieron templar los nervios y se perdieron en precipitaciones y, en ocasiones, en colgar balones al área en busca de la cabeza de Zigic.