De Pasadena a East Rutherford, el colofón al expansionismo del 'soccer'

Otra guinda arquitectónica para el segundo Mundial masculino de fútbol en EE.UU.

Archivo - Vista aérea del Rose Bowl Stadium, en Pasadena.
Archivo - Vista aérea del Rose Bowl Stadium, en Pasadena.- Europa Press/Contacto/Weston Hancock - Archivo
Europa Press Fútbol
Actualizado: sábado, 18 julio 2026 13:11

MADRID, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

El MetLife Stadium, situado en East Rutherford (Nueva Jersey), pasará este domingo a la historia del fútbol como sede de otra final de la Copa Mundial de la FIFA, poniendo la guinda a una edición con 48 selecciones y 104 partidos disputados durante 39 días en abarrotados recintos no solo de Estados Unidos, sino también de México y de Canadá.

A 7,7 millas de las archifamosas luces de Times Square, media hora en coche si no hay atascos, este MetLife Stadium coronará como campeona del mundo por segunda vez a España o por cuarta a Argentina, después de una final entre las actuales dos primeras clasificadas en el Ranking FIFA.

La anterior ocasión que en EE.UU. se otorgó el título de un Mundial masculino de fútbol fue el 17 de julio de 1994 y el enclave elegido fue el Rose Bowl Stadium en Pasadena, condado de Los Ángeles. Icónica fue la imagen del mediapunta Roberto Baggio, con brazos en jarra y la cabeza gacha, después de fallar el penalti decisivo de la tanda en esa final.

Italia perdió por 3-2 contra Brasil aquella instancia desde los 11 metros, tras un partido que había acabado 0-0 en el tiempo reglamentario y en la prórroga. Mientras Baggio seguía de pie, rumiando su tiro por encima del travesaño, el portero brasileño Cláudio Taffarel se arrodilló y dio gracias a Dios por el cuarto título de campeones para su selección.

Fue el colofón a un torneo atípico por su país organizador, donde el deporte que llamaban 'soccer' empezó desde ese momento a echar raíces. Tribunas llenas, seguimiento masivo y entusiasmo inesperado evidenciaron que había hambre de fútbol en un país dominado tradicionalmente por el fútbol americano, el béisbol, el baloncesto e incluso el hockey hielo.

Todo sembró la Major League Soccer (MLS), con el directivo Alan Rothenberg como impulsor. Y tres décadas después de eso, su creación luce vigorosa, habiendo registrado de media 7,9 millones de espectadores en directo por semana en 'streaming' y televisión lineal durante el primer trimestre de la temporada 2026, un aumento del 62% interanual.

"Este impulso se basa en el período de tres años de mayor crecimiento de aficionados en la historia de la MLS y coincide con un número récord de jugadores de la MLS que representarán a sus selecciones nacionales en la Copa Mundial de la FIFA 2026", subrayó la propia MLS el pasado mayo.

LAS PAUSAS DE HIDRATACIÓN SE IDEARON HACE BASTANTE TIEMPO

Eso sí, el expansionismo último del 'soccer' ha generado un cambio de paradigma. De cara a la edición mundialista de 1994, la FIFA sugirió que el fútbol abandonase sus tradicionales dos tiempos de 45 minutos en favor de cuatro cuartos de 25 minutos, para así agraciar a las cadenas estadounidenses ABC y ESPN, que poseían los derechos de televisión.

Aunque entonces se evitó esa medida por la oposición de la UEFA y de las federaciones miembro de la International Football Association Board (IFAB), en el torneo de este 2026 sí ha logrado imponer Gianni Infantino lo que en su día nunca pudo establecer João Havelange como presidente de la FIFA pese a sus longevos 24 años al mando de dicha institución.

Las pausas de hidratación obligatorias han conseguido 'de facto' que los partidos tengan cuatro cuartos, lo que sumado a la implantación del sistema de videoarbitraje (VAR) ha prolongado considerablemente la duración de cada partido y, por ende, de cada retransmisión audiovisual, susceptible de ocupar sus huecos con más y más promociones y anuncios.

La polémica para los puristas debido a esos parones de hidratación se ve atendida solamente por la UEFA, que ahora sigue casi tan alejada de los postulados de la FIFA como hace tres décadas. Tampoco parece haber cuajado la norma de expulsar a un jugador que se tape la boca enfrente de un adversario, pues la UEFA no aplicará ese criterio de tarjeta roja.

Son pequeños detalles de que el mundo del balompié sigue a la gresca pese al paso de las décadas, en consonancia con una sociedad volcada en todas sus pantallas al 'rage bait', ese contenido diseñado adrede para provocar ira o indignación siendo frustrante, provocativo u ofensivo. Y en ese contexto, entidades como la FIFA sacan tajada para sus certámenes.

Siendo plataforma preferente de la FIFA, TikTok ha complementado la cobertura en directo de los partidos de este Mundial en Norteamérica con acceso exclusivo para creadores digitales, experiencias inmersivas y funciones interactivas que han ofrecido otras formas de vivir el torneo.

Desde la emisión en directo de los primeros 10 minutos de todos los partidos hasta una cobertura ampliada antes y después de cada encuentro, los 'broadcasters' oficiales han publicado más de 98.000 contenidos en TikTok durante el Mundial. Además, sus retransmisiones en directo han acumulado 465 millones de visualizaciones únicas.

VIRALIDAD POR ENCIMA DE CASI TODO

A lo largo del torneo, los aficionados han visitado los Centros de Información del Mundial más de 413 millones de veces para descubrir historias, consultar información sobre los partidos y seguir la rabiosa actualidad de la competición. Brasil, México y EE.UU. se han situado entre los países con mayor audiencia.

La cuenta oficial del organismo que preside Infantino ha contado con 24.100 millones de visualizaciones y ha acumulado más de 1.500 millones de 'Me gusta'. Desde enero de este mismo año, después del acuerdo que convirtió a TikTok en la primera plataforma preferente de la FIFA, esa cuenta @fifaworldcup ha sumado 55 millones de nuevos seguidores.

Desde el inicio del torneo, se han publicado cerca de 20 millones de vídeos en TikTok utilizando 'hashtags' mundialistas. Tanto #FIFAWorldCup como #WorldCup han superado ya los 11,5 millones de publicaciones a nivel global, mientras que los posteos hechos durante la competición con esas etiquetas han aumentado un 1.400% y un 490%, respectivamente, en comparación con el total registrado durante el Mundial de Catar 2022.

Sea como fuere, el 'soccer' es viral. Acorde a la FIFA, se ocupó el 99,7% de los asientos disponibles en los estadios de este Mundial, pero las muchas butacas que se quedaron vacías durante la fase de grupos han lastrado el dato acumulado. Antes de cuartos de final, el promedio de asistencia oficial era de unos 65.000 espectadores por partido.

Dicha cifra está por debajo de la media de 68.991 aficionados que tuvo el Mundial de 1994, récord que no se batirá ni con las entradas ya agotadas para el encuentro por el tercer puesto, que jugarán las selecciones de Francia y de Inglaterra, y para la final, el citado duelo entre la España de Luis de la Fuente y la Argentina de Lionel Scaloni.

'Roja' y 'Albiceleste' incrustarán cada recoveco del MetLife Stadium en la memoria de infinitos espectadores del planeta entero, igual que el Rose Bowl se alojó en la mente de generaciones anteriores al ver a Dunga en su grada principal alzando aquel cuarto trofeo de la 'Canarinha'.

Curiosamente el Rose Bowl no ha acogido ningún partido de este nuevo Mundial, pues las sedes elegidas para California fueron el SoFi Stadium en Inglewood y el Levi's Stadium en Santa Clara. Sí que albergó durante el verano de 2025 varios encuentros del Mundial de Clubes, incluidos dos del Atlético de Madrid en la fase de grupos de dicho campeonato.

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