ATLANTA (ESTADOS UNIDOS), 15 (PA Media/EP/dpa)
El seleccionador de Argentina, Lionel Scaloni, intentó calmar los ánimos de cara a la semifinal del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá contra Inglaterra y recalcó que sólo "es un partido de fútbol" y que "sería una locura" mezclar con toda la tensión que hay siempre alrededor de este partido por la Guerra de las Malvinas.
Persisten las tensiones por este conflicto bélico de 1982 y Argentina sigue disputando la soberanía sobre este territorio británico de ultramar, algo que sus aficionados suelen reflejar en sus cánticos. Más de 900 personas murieron durante esa guerra, pero Scaloni afirma que eso no tiene nada que ver con la semifinal del miércoles.
"Es un partido de fútbol; no puedo mezclar las cosas, por respeto a lo que ocurrió hace tantos años. Fue un momento muy triste de nuestra historia, y no hay mucho que podamos hacer al respecto. Mezclar ambas cosas sería una locura", afirmó Scaloni en rueda de prensa previa a la semifinal.
El entrenador de la campeona del mundo dejó claro que critican con firmeza que hubiera "una guerra". "Por supuesto que la gente recuerda la historia y lo que ocurrió. Es un partido de fútbol, tenemos que mantener las cosas separadas", subrayó.
"Sí, recordamos a los argentinos y a las personas que perdieron la vida en la guerra, pero no mezclemos las cosas. ¿Qué tienen que ver los jugadores de hoy con lo que ocurrió hace muchos, muchos años? Fue una época triste, lo recordamos, por supuesto, pero sería un gran error meter eso en el partido", añadió al respecto.
Scaloni aún no se ha enfrentado a Inglaterra durante sus ocho años al frente de la selección argentina. Sin embargo, en 2006 pasó cuatro meses en el fútbol inglés, cuando fue cedido al West Ham, aunque admite que es posible que los aficionados no le recuerden con mucho cariño.
El exlateral derecho cometió un error durante la final de la FA Cup que permitió a Steven Gerrard marcar un gran gol en el último minuto para poner el 3-3, y que luego el Liverpool acabase ganando en los penaltis.
"Puede que la gente del West Ham no me recuerde con mucho cariño; podría haberlo hecho mejor", confesó con una sonrisa. "Fue una época un poco extraña en mi vida; estaba allí pensando en jugar el Mundial (de 2006) con Argentina. El West Ham quería que jugara, y jugué todos los partidos con Alan Pardew", rememoró.
El argentino no olvida que en aquella final cometió "un grave error". "Pero eso le dio la oportunidad a Gerrard y cambió mi vida para siempre, aunque también para bien porque así fue como conocí a mi mujer, y hay un destino que uno debe encontrar. Pero puede que los aficionados del West Ham no me recuerden con cariño porque teníamos el partido ganado", sentenció.