Jorge Lorenzo tras su caída en Assen en el año 2013 y en la que se fracturó la clavícula izquierda - MOTOGP.COM - Archivo
MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -
Jorge Lorenzo dejó el pasado año el Mundial de Motociclismo con un palmarés de mucho nivel. Cinco títulos, tres en MotoGP (2010, 2012 y 2015) y dos en 250cc (2006 y 2007), y un total de 68 triunfos, 47 de ellos en la categoría 'reina'. Pero por encima de estos números, el balear también destacó por su capacidad para superar el dolor y competir pese a estar lesionado como demostró en los Grandes Premios de China de 2008 y de los Países Bajos de 2013.
El balear ascendió a MotoGP con el equipo oficial tras sus dos coronas consecutivas en el cuarto de litro para compartir 'box' con el italiano Valentino Rossi. Desde el principio, demostró ser un piloto rápido y en su tercera carrera ya había sumado un triunfo, en Estoril (Portugal), pero también se topó con el infortunio en forma de lesión muy pronto.
Justo después de esa gran victoria, en Shanghai (China), Lorenzo, a punto de cumplir 21 años, se fue al suelo con violencia en los entrenamientos libres y se dañó los tobillos, con una pequeña fractura en el maleolo izquierdo y contusiones en el derecho. Tuvo que ser trasladado al hospital, pero evitó el quirófano y logró incluso hacer la calificación del sábado para finalizar en una brillante cuarta plaza.
El piloto mallorquín volvió a superar los dolores y compitió también en la carrera del domingo, día de su cumpleaños, y se regaló un brillante cuarto puesto. A su llegada a España, los médicos detectaron que una fractura del astrágalo del tobillo derecho sin desplazamiento y una rotura del ligamento lateral del tobillo izquierdo.
El periodo de baja se podría antojar largo, pero el español, por entonces segundo del Mundial, no descansó demasiado y volvió a estar en la siguiente cita, en Le Mans (Francia). El dolor tampoco fue obstáculo para que remontase a partir de una mala salida y acabase segundo por detrás de un Rossi que cogería el liderato por tres puntos de ventaja sobre su compañero de equipo. En el Gran Premio de Catalunya, volvería a caerse, sufriendo una conmoción cerebral que sí le impidió correr en esta ocasión. Ese '0' más el anterior de Mugello le lastraron para haber intentado pelear por algo más en su primer año.
Cinco años después de aquél incidente en China y ya con dos títulos mundiales de MotoGP en su bolsillo, Lorenzo volvió a demostrar estar hecho de otra pasta para aguantar el dolor. "En Assen hice la mayor burrada que creo que se ha hecho en la historia del motociclismo", reconoció en un documental de 'DAZN'.
Era el primer año de Marc Márquez (Repsol Honda) en la categoría 'reina' y el ilerdense ya estaba entre los mejores junto al mallorquín y a Dani Pedrosa, compañero del de Cervera y que lideraba el campeonato con siete puntos de ventaja sobre el actual campeón. Este llegaba a 'La Catedral' en gran forma tras sus victorias en Mugello y Montmeló, pero todo se fue al traste en los libres.
Lorenzo perdió el control de su 'M1' y salió por los aires, impactando con violencia con su hombro izquierdo. El resultado: fractura de la clavícula izquierda y adiós a la carrera en los Países Bajos ya que tuvo que marcharse a Barcelona a pasar por el quirófano. O, al menos, eso es lo que se creía porque el español apareció de nuevo en el trazado el viernes por la tarde (entonces se corría en Assen los sábados) y surgieron los rumores de si participaría en el Gran Premio.
El balear recibió el visto bueno de los médicos. Completó el 'warm up' y se preparó para la carrera en busca de sumar puntos para mantenerse en la pelea por el título. Pese a salir duodécimo y el dolor, acabó quinto, justo por detrás de Pedrosa, y con lágrimas al llegar al 'box'. La heroicidad la mantenía en el campeonato, pero el infortunio se volvió a cruzar en su camino y en Sachsenring se volvió a caer, dañándose la misma clavícula y se quedó sin correr. Márquez ganó ese día y encadenó cuatro triunfos seguidos que le auparon al primer puesto y le permitieron ganar su primer título.