Fútbol/Mundial.- Citas: Mussolini, a la selección italiana antes de la final de 1938: "Vencer o morir"

Europa Press Deportes
Actualizado: miércoles, 31 mayo 2006 13:19

BERLIN 31 May. (EUROPA PRESS) -

En ocasiones la mejor forma de definir un Mundial son las frases pronunciadas por sus protagonistas, a veces por su ingenio y otras por un cierto sentido filosófico, porque sirvieron de arenga o por la mera anécdota.

En el Mundial de Francia 1938 Italia se enfrentaba a Hungría en la final. El dirigente italiano Benito Mussolini fue contundente en el telegrama que envío a los jugadores transalpinos como arenga. "Vencer o morir", rezaba el texto.

La respuesta húngara no se hizo esperar, al término del encuentro, el portero Szabo comentó: "Hoy he salvado la vida a once seres humanos. Me han contado antes de empezar el partido que los italianos habían recibido un telegrama de Mussolini que decía: 'Vencer o morir'. Han vencido".

Doce años más tarde, tras el parón mundialista ocasionado por la II Guerra Mundial, volvió a celebrarse un Mundial de fútbol. La sorpresa llegó con la clasificación de Uruguay para la final que disputaron contra los anfitriones, Brasil, y en la que los dirigentes del equipo charrúa no tenían muy claras las opciones que tenían en la final. "Muchachos con llegar hasta aquí ya han cumplido. Con recibir menos de cinco goles dense por satisfechos", fueron sus palabras.

El capitán charrúa animó a los suyos del siguiente modo: "Ellos son once y nosotros también: Este partido se gana con los huevos en la punta de los botines".

La sorprendente victoria de Uruguay (1-2) en la final, que pasó a la historia como 'el Maracanazo', fue resumida por Jules Rimet, presidente de la FIFA así: "Todo estaba previsto... excepto el triunfo de Uruguay".

DI STEFANO: "NO JUGAR UN MUNDIAL ES MI GRAN FRUSTACION".

El ex jugador y presidente de honor del Real Madrid Alfredo di Stéfano, nacionalizado español para el Mundial de Chile 1962, sufrió una lesión que le impidió debutar con la camiseta de su país de adopción. "El no haber podido disputar ni un solo partido de un Mundial es sin duda, la gran frustración de mi carrera", comentó.

En la Copa del Mundo celebrada en 1966 en Inglaterra, la gran estrella fue el jugador local Bobby Charlton, a la postre campeón del torneo. "Cuando el árbitro pitó el final pensé: 'Bobby, eres el mejor'. Somos campeones. Ahora, cada día al levantarme, pienso que formo parte de la historia de Inglaterra", manifestó.

La otra cara de la moneda fue la decepción de su compañero de equipo Jimmy Greaves, excelente goleador con su club que no consiguió marcar ningún tanto en el Mundial: "Tanto deseo los goles que hasta me duele desearlos", explicó.

También ha pasado al anecdotario del fútbol el consejo del seleccionador inglés Alf Ramsey previo al inicio de la prórroga en la final ante Alemania. "Les habéis sacado ventaja una vez y os la habéis dejado arrebatar. Ahora volved a ganarles", instó.

Mientras el árbitro español Juan Gardeazábal, designado para pitar el encuentro entre la Unión Soviética y Corea del Norte, puso la anédocta divertida al Mundial celebrado en las Islas Británicas. "Lo mismo me los cambiaron en el segundo tiempo y como todos me parecían iguales no me enteré", comentó sobre el parecido de los jugadores coreanos.

En Argentina '78 César Luis Menotti, técnico del país anfitrión, se mostró muy disgustado por el trabajo de los periodistas. "No sólo no saben nada de fútbol: si se les encerrara a solas en una habitación serían incapaces de redactar una carta a su madre", fue su sentencia.

También tuvo palabras Menotti para referirse a Holanda, su rival en la final que supondría el primer título mundial para Argentina. "Holanda ha hecho un partidazo en la final. Sólo le ha faltado tener un jugador de la talla de Mario Kempes", explicó.

En 1982 el Mundial se celebró en España por lo que Pablo Portas, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, mostró su entusiasmo ante una hipotética victoria local. "Estoy dispuesto a darlo todo, ¡todo!, por ganar el Mundial. Y cuando digo todo me refiero a mi camisa, mi chaqueta y mi corbata", aseguró.

La organización del Mundial del 'Naranjito' no pareció agradar a todos los medios de comunicación desplazados a cubrir la información. "Es un caos, pero con gente amable", publicó un diario alemán.

El Mundial'82 supuso la primera participación del argentino Diego Armando Maradona en una fase final de la Copa del Mundo, el polémico carácter del bonaerense estalló contra el defensa italiano Claudio Gentile, quien respondió: "Lo siento señor, esto no es una escuela de baile".

MEXICO '86: 'LA MANO DE DIOS'.

En la siguiente cita, disputada en México, las mejores frases seguirían dedicadas al 'Pelusa'. Su compañero y ex director general deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano, le dio uno de las múltiples muestras de apoyo. "¿Qué sería peor para el fútbol: Un Mundial sin Havelange (entonces presidente de la FIFA) en el palco o un Mundial sin Maradona en el campo?", preguntó.

La genial actuación del 'Pibe de Oro' en esta cita llevó a Bobby Robson, seleccionador inglés, a formular la siguiente sentencia: "Con Maradona incluso el Arsenal hubiera ganado la Copa del Mundo".

El escritor uruguayo Mario Benedetti filosofó respecto al gol marcado por Maradona en la final ante Inglaterra que supuso el segundo título Mundial para la albiceleste. "Aquel gol que hizo con ayuda de la mano divina a los ingleses es, por ahora, la única prueba de la existencia de Dios", enunció.

Cuatro años más tarde, en Italia, el todavía seleccionador inglés Bobby Robson emitió una súplica al '10' argentino. "Le pido a Maradona que, por favor, juegue con los pies", rogó.

En tierras italianas el goleador camerunés Oman Biyik resumió la esencia del fútbol realizado por su combinado: "Nuestro secreto es que todavía consideramos el fútbol como un juego", indicó.

En la cita mundialista de 1994, el seleccionador español Javier Clemente rompió relaciones con la prensa y ante el encuentro de cuartos de final su enfado con los medios de comunicación fue evidente: "Me preocupa más la prensa que la selección italiana", indicó.

Mientras, el ruso Oleg Salenko, que ostenta el récord de goles en un partido, con cinco tantos, exclamó al tener que beber cuatro cervezas para pasar el control antidopaje: "Es más fácil meter cinco goles que mear".

La cara triste de este Mundial fue el asesinato del defensa colombiano Andrés Escobar, que marcó un gol en propia meta. "Por favor que el respeto se mantenga. Hasta pronto, porque la vida no termina aquí", escribió en un diario colombiano tres días antes de ser cosido a balazos en Medellín.

Y en el Mundial de 2002, la actuación del árbitro causó tal malestar en Italia que el periódido 'Il Messaggero' escribió: "Escándalo. Esto no son árbitros, son ladrones de sueños. Italia fue abatida por el regordete Byron Moreno", tras la eliminación en los octavos de final ante la selección anfitriona de Corea del Sur.

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