Longines y el esquí alpino, más de un siglo de búsqueda de la precisión. - LONGINES
MADRID 3 Mar. (EUROPA PRESS) -
Desde hace más de un siglo y hasta la temporada actual, la marca relojera Longines ha sido una parte integral del esquí alpino de competición, pues las primeras líneas de su vínculo se escribieron en 1924 cuando suministró equipos de cronometraje para una carrera de esquí disputada cerca de su fábrica en Suiza.
Este espíritu pionero continuó en 1937, durante los Campeonatos Mundiales de Esquí Alpino de la FIS en Chamonix (Francia), donde Longines probó por primera vez células fotoeléctricas y estableció así un nuevo estándar en la precisión del cronometraje deportivo al que actualmente sigue unido con innovaciones como el 'Longines Live Alpine Data'.
Como Socio Oficial de la Federación Internacional de Esquí (FIS) y Cronometrador Oficial de las Copas del Mundo de Esquí Alpino y de los Campeonatos Mundiales de Esquí Alpino, la marca relojera también apoya a los talentos emergentes junto a su grupo de esquiadores de élite, entre ellos las estrellas Mikaela Shiffrin y Marco Odermatt.
Longines ha afrontado de forma constante el reto de medir el tiempo empleado por los esquiadores en las pistas. Con cada innovación, la marca introdujo sistemas de cronometraje que resultaron revolucionarios para su época.
En 1937 desarrolló el sistema de cronometraje en el Mundial de Chamonix, y, al año siguiente, presentó el calibre '24 líneas', de mayor tamaño y más preciso, derivado de uno de los cronómetros marinos de la marca (calibre 24.99), que latía diez veces por segundo y permitía medir el tiempo con una precisión de una décima de segundo. En la línea de llegada, el cronometraje se registraba con gran exactitud gracias a estos cronógrafos de alta precisión, integrados en un dispositivo automático de cronometraje.
En 1945, Longines instaló sus primeras puertas de salida fotoeléctricas en Crans-Montana (Suiza). Posteriormente, para los Mundiales de 1950 en Aspen (Estados Unidos), la marca introdujo nuevas puertas electromecánicas que registraban tanto los tiempos de salida como los de llegada de cada competidor.
EL CUARZO Y EL PRIMER MARCADOR ELECTRÓNICO
En 1951, durante los Campeonatos Suizos de Esquí en Adelboden utilizó por primera vez la tecnología de cuarzo y la Chronocamera en competiciones de esquí alpino. Esta cámara utilizaba una película que imprimía el tiempo de llegada con una impresionante precisión de una centésima de segundo. Una línea eléctrica conectaba la salida y la meta, transmitiendo los impulsos de cronometraje de forma fluida y sin riesgo de interferencias.
En los Mundiales de 1962 en Chamonix, Longines se convirtió en la primera marca en instalar un marcador electrónico en la línea de meta, mostrando tanto los tiempos intermedios como el tiempo del líder, lo que contribuyó a mejorar la atmósfera de la competición.
Años más tarde, perfeccionó esta tecnología con marcadores de cinco líneas que mostraban al líder y a los siguientes clasificados, junto con sus nombres, dando vida a la emoción de la carrera para los espectadores.
LA ERA DE LA TELEVISIÓN
La década de 1960 marcó la llegada de la retransmisión televisiva. En 1963, los tiempos mostrados en televisión cautivaron a los espectadores y enriquecieron la experiencia de quienes seguían las competiciones desde casa.
Los especialistas de Longines transformaron las retransmisiones mostrando en pantalla, durante la carrera, tiempos intermedios, tiempos del líder, velocidades máximas y clasificaciones. Esta innovación aumentó considerablemente el atractivo del esquí alpino para el gran público.
LONGINES LIVE ALPINE DATA En 2017, durante los Mundiales de Esquí Alpino en Saint Moritz (Suiza), Longines presentó su revolucionario sistema de cronometraje Longines Live Alpine Data (LLAD) para las pruebas de descenso y supergigante.
Esta innovadora tecnología combinaba un chip fijado a la bota del esquiador con radares y sensores de movimiento. De esta forma, permite medir de forma continua y en tiempo real la velocidad, la aceleración y la deceleración del esquiador, además de registrar el tiempo necesario para alcanzar los 100 kilómetros por hora, analizar los saltos y comparar rendimientos.
Los datos se mostraban mediante gráficos que aparecían en las retransmisiones en televisión para los espectadores que seguían las competiciones desde su domicilio, y a través de pantallas gigantes para el aficionados que viajaba a las estaciones de esquí para seguir las pruebas en directo. Y para garantizar la precisión de los resultados, en 2019 se integró una cámara de foto-finish en el sistema de cronometraje.
En febrero de 2023, durante los Mundiales en Courchevel-Méribel (Francia), Longines presentó la última evolución de su sistema Longines Live Alpine Data (LLAD), lanzado originalmente seis años antes. Esta nueva versión, denominada LLAD-Tech, presenta un diseño actualizado y una ergonomía mejorada, adaptada específicamente a las disciplinas técnicas de eslalon y eslalon gigante.
CONQUEST, RELOJES OFICIALES DE 2025-26
La temporada 2025-26 comenzó el 25 y 26 de octubre de 2025 en Soelden (Austria), con dos pruebas de eslalon gigante, una femenina y otra masculina. En total, están previstas 75 carreras a lo largo de la temporada, con 38 pruebas masculinas y 37 femeninas en 19 estaciones para hombres y 20 para mujeres en Europa y Norteamérica.
Este marzo todos los esquiadores y equipos clasificados participarán en las finales de la Copa del Mundo de Esquí Alpino en Kvitfjel y Hafjel, cerca de Lillehammer, en Noruega.
La colección Conquest se convirtió en 1954 en la primera colección de la marca con un nombre registrado y protegido. A lo largo de los años, esta línea ha evolucionado en diseño y tecnología manteniéndose fiel a su espíritu original.
Este invierno, dos modelos de esta colección icónica son los Relojes Oficiales de la Copa del Mundo de Esquí Alpino 2025-26: el modelo de tres agujas con fecha y esfera azul efecto rayos de sol y el cronógrafo con esfera plateada mate, pequeño segundero y contadores azules.
Estos dos modelos Conquest se inspiran en los elementos de diseño característicos y en el estilo sobrio de los primeros modelos lanzados a mediados de la década de los cincuenta. Los Relojes Oficiales de Longines presentan cajas de acero inoxidable con superficies alternadas pulidas y satinadas.
Son herméticos hasta 10 bares y el fondo de caja transparente y atornillado permite admirar los calibres exclusivos de Longines: el L888.5 para el modelo de tres agujas con fecha y el L898.5 para el cronógrafo. Ambos movimientos incorporan un espiral de silicio y componentes innovadores que garantizan una resistencia a los campos magnéticos más de diez veces superior a la norma ISO 764.
El motivo en espiral de las esferas, un detalle icónico de la colección Conquest, aporta dinamismo e intensidad al color que las caracteriza. En la esfera azul efecto rayos de sol del modelo de 34 mm de diámetro, 14 diamantes Top Wesselton, duplicados a las 3, 9 y 12 horas, marcan las horas.
Cada modelo está equipado con un brazalete de acero inoxidable con cierre desplegable de triple seguridad. Los Relojes Oficiales Longines Conquest para la Copa del Mundo de Esquí Alpino 2025-26 fueron presentados durante los eslálones gigantes inaugurales celebrados en Soelden.