Actualizado 24/07/2007 21:26 CET

Vela.- Tres heridos leves, dos por hipotermia, y tres barcos hundidos, balance de la regata 'Transgascogne 6.50'

SANTANDER, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Después de diferentes adversidades, derivadas de la climatología adversa, con vientos cambiantes que alcanzaron los 30 nudos, y con un mar que se tornó violento, los participantes de la regata 'Transgacogne 6.50' fueron arribando al puerto santanderino durante toda la noche y la mañana de hoy, finalizando la primera etapa de una regata que se ha saldado con tres heridos leves, dos por hipotermia, tres barcos hundidos y 15 abandonos.

La primera en llegar fue la francesa Isabelle Jorchke a los mandos del 'Eva Luna', que cubrió el recorrido entre los puertos de Bourgenay y Santander en algo más de 32 horas y media.

Lo que primero fue una ventaja, el fuerte viento de popa con el que se encontraron los regatistas al inicio de la etapa, -que les permitió navegar a más de 10 nudos-, más tarde fue la causa por la que 15 barcos tuvieron que abandonar la prueba, y que otros tantos no decidieron salir o buscaron refugio en el alguno de los puertos de la travesía.

El primer incidente grave de la travesía se produjo en la noche de ayer, cuando el navegante francés Benoit Sineau, patrón del 'Cachaça', vio como su embarcación se hundía en el Cantábrico. El navegante fue evacuado en helicóptero hasta Santander, donde tras su paso por Valdecilla para realizarle un chequeo por la hipotermia que presentaba fue dado de alta.

Poco después, el barco de los cántabros Juan y Álvaro López Dóriga perdió su mástil, cuya rotura provocó una herida en la cabeza al primero de ellos. La embarcación fue auxiliada por un remolcador, que la condujo hasta el puerto de Bilbao, donde Juan López Dóriga fue atendido de emergencia y le fueron aplicados cuatro puntos de sutura en su herida. A media mañana de hoy llegaron a Santander por carretera.

Sin embargo, sobre las 6.00 horas un nuevo mensaje de auxilio llegaba desde la embarcación francesa 'KPMG', pilotada por Elodie Riou, anunciando el naufragio de la nave. Después de permanecer más dos horas en el agua, Riou fue rescatada por un remolcador que se encontraba en las inmediaciones.

La joven, cuyo estado físico era bueno, presentaba síntomas de hipotermia y fue trasladada hasta la capital cántabra, a la llegó pasadas las 11.30 horas. La navegante se encuentra fuera de peligro y está a la espera de una revisión rutinaria en el Hospital Valdecilla, según informó la Organización de la prueba.

La mayoría de los participantes acudieron al medio día de hoy a una recepción ofrecida en el Ayuntamiento de Santander por el alcalde de la ciudad, Íñigo de la Serna, quien felicitó y dio ánimo a los marineros después de unas "duras y largas" horas de navegación.

RECEPCIÓN.

Durante la recepción ofrecida por el alcalde en el Ayuntamiento, López-Dóriga señaló que su embarcación volcó y cayeron al agua, hasta que finalmente pudieron volver a subir para ser remolcados hasta Bilbao, ya que el helicóptero de rescate no pudo bajar hasta el barco.

Además, aseguró que las condiciones del mar "fueron complicadas" y que el viento fue subiendo a lo largo del día hasta que, por la tarde, su intensidad fue "bastante fuerte" y las olas alcanzaron una altura de entre 7 y 8 metros. El barco de los hermanos López-Dóriga está muy dañado, ha perdido el palo, y no podrá participar en la siguiente etapa de la competición.

Por su parte, la francesa Isabelle Jorchke, ganadora de esta etapa, dijo que esta travesía ha servido para poner a prueba su barco de cara a la regata transatlántica 'Mini Transat' en la que participará en septiembre. En este sentido, destacó que si su embarcación ha sido capaz de soportar este viento no tendrá problema para enfrentarse a la competición transoceánica.

Durante la recepción, el alcalde lamentó lo ocurrido y manifestó su satisfacción por que los daños humanos hayan sido "solo un susto", al tiempo que deseó la pronta recuperación de los heridos y ofreció ayuda a la organización para solucionar todos los inconvenientes que hayan podido surgir tras este último recorrido.

Por otra parte, De la Serna recordó que Santander cuenta con una "antigua vocación marinera", una gran tradición en cuanto a embarcaciones de vela y una gran cantera, así como con cierta tradición en la organización de este tipo de eventos deportivos, tales como la regata 'Cutty Sark' o 'LeFigaro'.

Por último, el organizador de la regata, Víctor Motontero, agradeció especialmente al Club Marítimo de Santander y a la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo el esfuerzo realizado durante la última etapa.

PRUEBA DE CLASE 'MINI'.

La 'Transgascogne 6.50', que llega a Santander por primera vez, es una prueba de la clase mini, clasificatoria para la 'Mini Transat', regata trasatlántica preferida de los jóvenes aspirantes a profesionales, a figaristas o a dar la vuelta al mundo en solitario.

Las embarcaciones se agrupan en cuatro modalidades: serie y prototipos, en solitario o a dos, con un recorrido de 700 millas.

La estancia en la capital cántabra de la 'Transgascogne' ha sido posible gracias al patrocinio del Gobierno de Cantabria y de la Autoridad Portuaria, así como la colaboración del Ayuntamiento de Santander, el Centro de Alto Rendimiento de Vela y el Club Marítimo de Santander. El próximo jueves se procederá a la entrega de trofeos de esta etapa en el Palacio de La Magdalena y el viernes tendrá lugar una cena oficial.

El sábado 28, los regatistas que aún permanecen en la prueba abandonarán la capital cántabra rumbo a Port Bourgenay. La salida tendrá lugar frente al Centro de Alto Rendimiento de Vela, lo que permitirá contemplar en todo su esplendor la partida de las embarcaciones.