JJ.OO.- Los organizadores de Beijing 2008 niegan que China esté arrestando a disidentes

Actualizado 14/07/2008 15:45:34 CET

PEKÍN, 14 Jul. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

El BOCOG, el Comité Organizador de los Juegos de Pekín 2008, negó hoy a través de su portavoz que se esté arrestando a disidentes políticos antes de la celebración de las Olimpiadas, que se inaugurarán en tres semanas.

Fuentes del comité calificaron las acusaciones, vertidas por diversas organizaciones extranjeras, de "inciertas" y "sin fundamento". No obstante, el BOCOG reconoció que los controles de seguridad se habían reforzado.

"Para garantizar unos Juegos Olímpicos exitosos, así como la seguridad de los atletas y visitantes extranjeros, China ha tomado una serie de medidas necesarias, legítimas y razonables", declaró un portavoz del BOCOG a la agencia oficial Xinhua.

El portavoz, cuyo nombre no menciona la agencia, defendió, según Xinhua, que China "está volcada en impulsar y proteger los derechos humanos y algunos derechos fundamentales, libertad de expresión incluida".

Según razonó el portavoz, nadie en China está siendo castigado por dar su opinión, sino por cometer otros delitos. De hecho, numerosos disidentes políticos suelen ser acusados tras publicar escritos contrarios al Gobierno de atentar contra la seguridad del Estado o hacer apología de ello.

Los periodistas destacados en China, sin embargo, han denunciado recientemente las medidas y controles impuestos por Pekín a la prensa extranjera, lo que está haciendo que se alejen cada vez más de las promesas realizadas cuando fue seleccionada para albergar los Juegos.

"A falta de un mes, hemos presenciado un recrudecimiento de los controles y un énfasis en la seguridad rozando la paranoia, que podría acabar con buena parte de lo que debería haber sido la parte divertida de los Juegos", ha declarado Jonathan Watts, presidente del Club de Corresponsales Extranjeros en China (FCCC).

A juicio de Watts, lo que parece estar ocurriendo es que las directivas "desde arriba sobre libertad para los medios no están siendo ejecutadas por los funcionarios de abajo, quienes en realidad no han cambiado su pensamiento, centrado durante décadas en obstruir a los periodistas".

China ha anunciado en las últimas semanas un completo paquete de medidas para evitar protestas durante los Juegos Olímpicos. Las autoridades han extremado las medidas de seguridad en lugares como el aeropuerto o el metro, y prohibirán la entrada de visitantes a lugares como la Universidad de Pekín, por ejemplo.

También ha puesto en marcha un sistema de "chivatazos", que permitirá recompensar, hasta finales de octubre con hasta 500.000 yuanes (algo más de 46.200 euros) a todos aquellos ciudadanos que reporten cualquier actividad sospechosa de ser una "amenaza para la seguridad".

Y la última noticia ha llegado hoy. Según informa el diario 'Beijing News', el Comité de Transporte de Pekín ha instruido a sus más de 200.000 conductores de autobús, taquilleras e incluso taxistas de que informen de cualquier suceso extraño, para evitar el "extremismo o ataques terroristas". La vigilancia se completará con 100 patrullas especiales, situadas en "lugares y vías clave".