EDIZIONES, 12 Sep.
En muchas ocasiones, circulando por carretera, vemos la típica señal triangular roja y blanca con un ciervo en su interior que nos avisa del posible peligro que existe en ese lugar de encontrarnos con animales en la carretera. Así podemos poner los medios para evitar accidentes que puedan resultar dañinos para el conductor y para el animal.
Pero en ocasiones, y a pesar de las advertencias, la reacción de un animal puede ser imprevisible y no puede evitarse el accidente. Eso es lo que le pasó a Georgie Knoxx, una mujer residente en Alberta, Canadá, que se le cruzó un coyote en una autopista en dirección a su trabajo y no pudo frenar a tiempo para no atropellar al cánido.
Georgie pensó que lo había atropellado y dejado atrás en la carretera, pero tras un tiempo conduciendo y ya llegando a su trabajo, una mujer le advirtió de que tenía al pobre coyote empotrado en la parte delantera del coche. Eso sí, vivo, y con heridas de poca consideración. Así contó ella misma la historia en su perfil de Facebook:
“La semana pasada cuando me dirigía al trabajo temprano por la mañana, un coyote se lanzó delante de mi coche y lo golpée. Oí un crujido y creí que lo pasé por encima, matándolo. Estando parada en un semáforo cerca de mi trabajo, una empleada de la construcción me notificó que había un coyote incrustado en mi coche. Cuando salí para mirar, este pobre chico me estaba mirando y parpadeando.
Llamé a Alberta Fish and Wildlife Enforcement para que viniera a rescatarlo. ¡Milagrosamente fue liberado y tenía heridas mínimas a pesar de haber sido atropellado en una autopista de Airdrie a Calgary! Los biólogos le hicieron un revisión y le dieron el visto bueno para irse. Le dejaron en Kananaskis. ¡Claramente, la madre naturaleza tenía otros planes para este especial pequeño!”
A veces, la suerte y la vida dan una segunda oportunidad. Queda claro que este no es el coyote de los Looney Tunes, ¿verdad?