Bicarbonato y laurel: la combinación que puede limpiar y eliminar olores en las casas - M ALAZIA - UNSPLASH
MADRID 9 (EUROPA PRESS)
Las hojas de laurel son un ingrediente básico que se tiene en la mayoría de los hogares españoles. Muchos aprendieron de sus parientes el truco de echar una hoja a las elaboraciones, como el arroz o las patatas cocidas, pero también puede ser útil en la limpieza.
Con la creciente popularidad de los trucos caseros para reducir el uso de químicos en hogares con niños o mascotas, los ingredientes de la cocina cobran protagonismo por sus propiedades de limpieza. Entre ellos, se ha encontrado que combinar bicarbonato con laurel puede ser la solución a varios problemas en las viviendas.
¿PARA QUÉ SIRVE?
El bicarbonato combinado con hojas de laurel tiene capacidades desodorizantes, por lo que se puede colocar en bolsas de tela o en frascos pequeños en basuras, armarios o neveras. También es un limpiador suave, por lo que se puede utilizar para limpiar superficies, fregaderos o bañeras con un trapo húmedo y un enjuague posterior.
Por otra parte, esta combinación también se puede usar como un ambientador natural para aquellos que disfrutan del olor fresco del laurel. Se puede colocar en una bolsa de tela o un recipiente abierto cerca de una fuente de calor -como un radiador- para que libere más aroma.
¿POR QUÉ FUNCIONA?
El bicarbonato es un aliado popular tanto en la cocina como en la limpieza por sus capacidades absorbentes. Adicionalmente, puede neutralizar olores además de eliminar suciedades de forma suave.
En el caso del laurel, aunque su principal uso es en la cocina, sus aceites esenciales liberados cuando se seca, tritura o expone al calor tienen propiedades que ayudan a combatir el moho y los hongos. Además, el olor que desprende puede enmascarar aquellos que son desagradables.
Al combinar estos dos ingredientes, el bicarbonato puede dispersar los vapores del laurel, lo que puede prolongar su efecto. Al mismo tiempo, los aceites esenciales del laurel son capaces de evitar el crecimiento de las bacterias responsables de la generación de malos olores, por lo que su combinación con el bicarbonato puede potenciar su efecto.
CÓMO HACER LA MEZCLA
Para hacer este remedio natural, basta con seis hojas de laurel secas, dos cucharaditas de bicarbonato y un recipiente hermético. Se trituran las hojas para que el laurel libere sus aceites esenciales y se mezcla en un recipiente con el bicarbonato.
Después, se puede colocar en el lugar donde se quiera utilizar o guardar. En el caso de que se use para desodorizar, se debe reemplazar cada dos o tres semanas, mientras que si se usa para limpiar, es mejor que la mezcla esté fresca.