MADRID 18 (EUROPA PRESS)
Las cenizas del asado suelen considerarse un residuo sin uso y desechable una vez termine una cocción. Después de retirar la carne y apagar los fuegos, lo habitual es recogerlas y tirarlas a la basura junto con el resto de residuos del asado.
Sin embargo, antes de desecharlas, cabe señalar que este residuo puede servir tanto como fertilizante para el jardín como repelente que ahuyente a las plagas debido a sus componentes.
CÓMO APROVECHAR LAS CENIZAS
Estos restos se pueden reutilizar, ya que están compuestos por potasio, calcio y magnesio, entre otras cosas. Estos elementos, utilizados con cuidado, pueden mejorar el sustrato, beneficiando así a muchas plantas.
El primer paso es mezclar la ceniza con agua, para conseguir un abono líquido y pueda penetrar mejor en la raíz. La creadora de contenido Ofelia Pérez, conocida en sus redes sociales como "La Abuelita Ofelia", explica que la mezcla se tarda en hacer 5 minutos, pero se recomienda dejar en reposo en un bol durante 4 horas. Su aplicación en las plantas varía según su tamaño; si es pequeña se le da aplica un vaso de ceniza y si es una mediana, medio litro.
Además de ayudar a mantener el crecimiento de las plantas, las cenizas pueden actuar como una barrera física contra babosas, caracoles y otros organismos que puedan suponer un peligro para la flora del hogar. Su textura áspera y seca dificulta el paso de estos animales y protege las hojas y los tallos. Sin embargo, se pueden utilizar las cenizas de madera o de carbón sin tratamientos químicos, ya que los papeles impresos pueden contaminar el suelo y resultar tóxicos.
PRECAUCIONES ANTES DE USAR CENIZAS EN EL JARDÍN
El abuso de este recurso puede alterar el equilibrio del suelo y afectar al desarrollo de determinadas plantas. También se desaconseja su uso en especies que necesitan terrenos ácidos, como hortensias, azaleas o camelias debido a que las cenizas aumentan la alcalinidad del suelo y pueden dificultar la absorción de nutrientes esenciales para este tipo de plantas.
Además, antes de mezclarlas con agua, es importante asegurarse de que las cenizas estén completamente frías y secas. Por otra parte, conviene utilizar pequeñas cantidades al aplicar las cenizas a las plantas y evitar utilizarlas en días de viento para impedir que el polvo se disperse y termine dañando otras zonas del jardín.
Se recomienda usar las cenizas de forma moderada, concretamente una vez al mes, ya que si se aplica cada semana, se puede quemar; la raíz de la planta y alterar el equilibrio natural del suelo debido al exceso de minerales.