MADRID, 6 Abr (EUROPA PRESS)
Uno de los electrodomésticos más importantes para muchos hogares españoles es la lavadora. Su uso diario facilita las tareas de limpieza, pero también provoca que algunas zonas, como el fuelle, acumulen suciedad, humedad y restos de moho con el tiempo. Mantenerlo limpio es fundamental para cuidar tanto el aparato como la ropa.
QUÉ PARTE DE LA LAVADORA ES LA QUE MÁS SE ENSUCIA
El fuelle, la goma negra que rodea la puerta, es una de las áreas más propensas en ensuciarse. Los pliegues retienen agua tras cada lavado, creando el ambiente idóneo para que se forme moho y mal olor, lo que puede impactar los resultados de los lavado.
Esto no solo afecta la calidad del lavado, sino que también sobrecarga el funcionamiento interno de la lavadora, reduciendo su vida útil y aumentando el riesgo de averías.
CÓMO PUEDES LIMPIAR Y MANTENER TU LAVADORA
Ante la posibilidad de acortar la vida útil de la lavadora, el blog dedicado a trucos de hogar conocido como Cleanipedia AR ha compartido en sus redes sociales los pasos a seguir para llevar a cabo el mantenimiento correcto.
El primer paso consiste en humedecer un trapo de cocina con lejía en gel desinfectante o con agua oxigenada. Después, se recomienda rociar las zonas del fuelle con este producto en las zonas afectadas y colocar encima los trapos humedecidos.
A continuación, se deja actuar por lo menos una hora, pudiéndose dejar durante periodos más largos dependiendo del nivel de daño que tiene la goma. Pasado este tiempo, se debe retirar los trapos y, con un cepillo, frotar las zonas ennegrecidas. Finalmente, se debe aclarar la lavadora para evitar la presencia de residuos con un ciclo rápido con enjuague.
Además, el equipo de Cleanipedia, recomienda usar una bayeta para secar las zonas de humedad residual acumulada en el fuelle después de cada lavado. Señalan que así se evitan nuevos brotes de moho y mal olor, asegurándose un mejor lavado de ropa pero también alargar la vida de las lavadoras.