Actualizado 08/05/2026 09:32

Cómo evitar que los guantes de goma huelan mal en poco tiempo

Cómo evitar que los guantes de goma huelan mal en poco tiempo
Cómo evitar que los guantes de goma huelan mal en poco tiempo- KATIE PEARSE - UNSPLASH

MADRID 8 (EUROPA PRESS)

Cada persona tiene un estilo de limpieza diferente en sus hogares, pero algunos optan por utilizar guantes de goma para proteger sus manos. Sin embargo, aunque estos son reutilizables, muchos se preguntan: ¿por qué huelen mal a los pocos días?

Parecen estar limpios y se enjuagan tras cada uso, pero aún así empiezan a acumular olor. Antes de desecharlos y causar desperdicio innecesario, se puede recurrir a un truco casero para prevenir el mal olor causado por la acumulación de bacterias.

¿POR QUÉ HUELEN MAL LOS GUANTES DE GOMA?

Estos utensilios de limpieza son un lugar perfecto para la proliferación de bacterias. Al estar en contacto constante con el agua, esta se acumula y puede favorecer la aparición de bacterias. Además, su material, forma y uso hace que, a menudo, se guarden amontonados o en un lugar cerrado, lo que impide su ventilación.

Estas condiciones húmedas y oscuras, donde además se puede acumular sudor, grasa de la piel y restos de jabón, crean un caldo de cultivo para bacterias y hongos que generan malos olores en pocos días.

¿CÓMO SE DEBEN SECAR?

Ante estas acumulaciones, el ingeniero químico Diego Fernández, conocido en redes sociales como Químicos para el hogar, señala que, ante todo, se debe dejar secar el guante al revés cada vez que se utiliza.

Después, se debe girar cada uno sobre sí mismo para que la parte inferior quede recogida, pero el resto de la forma tenga aire.

Se sujeta la apertura del guante para que no salga aire y se aprieta la parte inferior para que todas las partes, como los dedos, estén estiradas. Finalmente, se deja secar al aire libre.

¿CÓMO SE ELIMINAN LOS MALOS OLORES?

La clave para asegurar que los guantes se limpien correctamente es lavarlos cuando están al revés. Para ello, tras retirarlos, se vuelven a poner sobre las manos y se lavan con agua y jabón, lo que elimina el sudor y las bacterias acumuladas.

No obstante, para hacer una limpieza más profunda, Fernández recomienda usar ácido bórico en el interior del guante. Se agrega una cucharada del ácido, se gira sobre sí mismo para que la apertura quede sellada, y se agita el guante con aire dentro para que el químico llegue a las zonas de difícil acceso.

Finalmente, se deja el ácido actuar dentro del guante y se enjuaga la próxima vez que se vaya a usar. El ingeniero químico señala que este ácido es un remedio natural para las bacterias y los hongos, pero se debe evitar la ingestión y asegurar que se aclara correctamente tras cada uso.

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