MADRID 23 (EUROPA PRESS)
La lluvia reduce la visibilidad al volante y convierte los retrovisores en una superficie borrosa, incluso en trayectos cortos. Esta falta de claridad dificulta la conducción y puede afectar a la seguridad, especialmente en carreteras secundarias o en situaciones de tráfico intenso.
Una solución puntual, pero práctica, para este tipo de situaciones pasa por llevar una patata en el coche y utilizarla de forma específica sobre los retrovisores.
UNA PATATA PUEDE SER LA SOLUCIÓN
Las patatas son un alimento que la mayoría de las personas tienen en casa, pero que también pueden usarse para crear una capa protectora contra la lluvia sobre el cristal de un retrovisor.
Para conseguir este efecto, se parte una por la mitad y se frota un lado contra el otro durante unos segundos hasta que empieza a verse una acumulación de almidón sobre la superficie.
A continuación, se frota la patata sobre el retrovisor, creando una fina capa que repela el agua. Para asegurar que la superficie haya quedado suficientemente protegida, se puede utilizar una botella con pulverizador y rociar agua sobre el retrovisor.
¿POR QUÉ FUNCIONA?
Aunque este efecto parezca curioso, la ciencia puede explicar por qué una patata puede hacer que los retrovisores repelen agua. El almidón que se extiende sobre la superficie del cristal es hidrófilo, por lo que, al hacer contacto con la lluvia, hace que el agua se extienda sobre la superficie en vez de formar gotas que entorpecen la visibilidad. Esto crea un efecto "repelente" que puede aumentar la visibilidad de los conductores durante tormentas o en trayectos cortos.
ES EFICAZ, PERO NO ES UNA SOLUCIÓN PERMANENTE
Aunque esta solución genera el efecto deseado sobre el retrovisor, su eficacia tiene un tiempo limitado. Dado que la patata deja una capa irregular de almidón, azúcares y materia grasa sobre la superficie, no ofrece la misma efectividad que un recubrimiento de almidón modificado químicamente para crear una superficie hidrofóbica duradera.
El efecto generado en el vidrio por la patata es eficiente, pero disminuye con la suciedad, el viento y la lluvia. Por ello, es recomendable utilizar productos especialmente diseñados para repeler agua de los cristales para tener una protección más duradera.