EDIZIONES, 14 Sep.
Rob Biddulph es un dibujante y artista residente en Londres que decidió hacer un dibujo en un post-it para su hija menor en su primer día de colegio. Rob lo metió dentro de la tartera de la comida de la pequeña para darle una sorpresa, y cuando regresó la niña del cole le preguntó a su padre qué dibujo le haría al día siguiente.
Así llevan ya tres años. Después de más de 600 dibujos, padre e hija continúan con la tradición. Aunque la imaginación del padre es enorme, su hija también le ayuda para crear nuevas ilustraciones todos los días diciéndole lo que le gusta. Por ejemplo, se lo puso fácil cuando le dijo que le encantaba Star Wars.
Biddulph afirmó en declaraciones a Metro que no tiene intención de parar, e incluso bromeó asegurando que quien lleva mal esta situación es su mujer: “Yo me llevo todo el mérito por los dibujos, cuando en realidad quien hace los sandwiches es mi mujer”.
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