MADRID 8 (EUROPA PRESS)
Las temperaturas aumentan, el tiempo mejora y se puede pasar más tiempo en el exterior. Muchas de las personas con jardines o terrazas se dedican a cultivar flores y hierbas en su tiempo libre, pero se encuentran con un problema recurrente: los insectos y los caracoles.
Aunque estos pueden ser indicativos de una biodiversidad saludable, la presencia de algunos, como las de los caracoles, puede tener efectos negativos para las plantas. Por ello, se buscan soluciones naturales para ahuyentarlos y proteger las cultivaciones en la medida de lo posible.
¿QUÉ SIGNIFICA QUE HAYAN CARACOLES EN TU JARDÍN?
Los caracoles se alimentan de flores, frutos y plantas, por lo que su presencia se evidencia cuando se observan agujeros irregulares y rastros de babas en la vegetación del jardín. En el caso de las plantas jóvenes en climas húmedos, este daño puede ser mayor, ya que son capaces de arrastrar brotes, causando daños irreparables.
Aunque un exceso de estos moluscos puede ser fuente de preocupación, también tienen ventajas ecológicas. Contribuyen a descomponer materia orgánica en la tierra, lo que puede aportar minerales y mejorar la estructura del terreno. Además, son una parte importante de la cadena alimentaria porque sirven como comida para las aves, los erizos y otros animales.
CÓMO HACER UNA TRAMPA DE CARACOLES
Existen soluciones químicas para eliminar estos moluscos, pero también se puede optar por una solución casera con una botella o un cubo de plástico que evita estos productos.
El primer paso es cortar una botella de plástico a la mitad, o utilizar un cubo, y verter cerveza en ella. Como alternativa, también se puede usar agua con levadura o agua con azúcar en el fondo del recipiente. Posteriormente, se coloca cerca de las plantas afectadas y se revisa cada dos o tres días para vaciar y reemplazar los contenidos del recipiente.
CREAR BARRERAS FÍSICAS
En lugar de crear una trampa de caracol, también se pueden crear barreras físicas para que no alcancen las flores y las plantas. Un método consiste en usar posos frescos de café molido, ya que les puede resultar irritante y evitan pasar por ello.
El ajo también es un remedio casero efectivo contra los caracoles; la alicina, liberada cuando se rompen las células de un ajo, genera un olor y sabor desagradable para estos moluscos. Además de ser irritante, también enmascara el olor de las plantas, lo que causa desorientación.
Para usarlo, se puede trocear un ajo y esparcirlo alrededor de las plantas, aunque se tiene que reemplazar de forma periódica. Otra opción es hacer una infusión con agua caliente, hirviendo el ajo en el líquido, dejándolo enfriar y rociándolo sobre las plantas que se quieren proteger.