MADRID, 4 jun. (EDIZIONES)
Gerri Stobbs se encontraba de viaje con su familia en Skegness (Reino Unido) cuando su novio, Morgan Twell, decidió probar la máquina de boxeo para medir su fuerza.
La escena tuvo lugar el pasado 28 de mayo en una sala de recreativos, donde Morgan se preparó y golpeó el saco de boxeo de una de esas máquinas con toda la fuerza que pudo y después se apartó para esperar y admirar su puntuación.
Para sorpresa de la pareja, mientras la pantalla de números seguía calculando la puntuación, el hermano pequeño de Gerri, de seis años, entró en escena para pulsar el botón de reinicio y cancelar la puntuación que Morgan había establecido.
Las caras de desconcierto y decepción se adueñaron del rostro de Morgan ante el esfuerzo y el dinero que invirtió en participar.