MADRID 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
Indra ha finalizado la sesión de este martes con un retroceso del 4,22%, hasta situarse en los 54,40 euros por título, después de que anoche se conociese que el proyecto europeo FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate) para desarrollar un avión caza de sexta generación entre España, Alemania y Francia ha fracasado tras años de negociaciones ante las diferencias existentes entre los socios.
Así, la capitalización bursátil de Indra se sitúa en los 9.628 millones de euros, lo que supone un recorte de 424 millones respecto al cierre del lunes. Pese a este descenso, la firma sube un 12,28% desde el inicio del ejercicio y acumula una revalorización del 54,74% en un año.
Los analistas de Banco Sabadell destacan que el impacto "debería ser limitado" para Indra, "puesto que de todo el proyecto solo se habría cancelado la parte del avión de combate". Los ingresos del FCAS para la empresa representan el 3% del total de sus ventas.
"Si cada Estado miembro opta por el proteccionismo y prioriza a sus propias empresas locales, Indra lo tendrá mucho más difícil para expandirse internacionalmente y reducir su dependencia de los contratos del Gobierno de España", explica el analista de XTB, Javier Cabrera.
Por su parte, los analistas de Bankinter señalan que la exclusión o reposicionamiento de Alemania y España respecto al desarrollo de forma autónoma de un sistema completo de sexta generación "plantea incertidumbres relevantes sobre su papel en futuros programas de defensa aérea avanzada".
"El desarrollo de este tipo de capacidades es estratégico para Europa, en la medida en que permitiría reducir la dependencia del F-35 estadounidense y cerrar la brecha tecnológica frente a Estados Unidos", apuntan.
Según fuentes del Gobierno alemán, el canciller Friedrich Merz y el presidente francés, Emmanuel Macron, han llegado a la conclusión de que el conglomerado industrial francés Dassault Aviation y el fabricante europeo Airbus no podrán ponerse de acuerdo sobre quién debe liderar el programa.
Merz ha aconsejado al mandatario francés que no siga adelante con este proyecto de defensa, considerado el más ambicioso hasta la fecha y que fue lanzado en julio de 2017 por la entonces canciller alemana Angela Merkel y por Macron.
Con todo, sí se ha mostrado a favor de continuar con el desarrollo de una nube de combate.