Economía/Empresas.- El Gobierno de Bolivia asume el control de dos refinerías de Petrobras

Actualizado 26/06/2007 20:45:19 CET

LA PAZ, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Bolivia asumió hoy el control total de las dos refinerías que estaban en manos de la estatal brasileña Petrobras, durante un acto en el que estuvo presente el mandatario boliviano, Evo Morales, quien celebró esta nueva nacionalización y aprovechó la oportunidad para pedirle a los miembros de la Asamblea Constituyente que consideren su propuesta de prohibir las privatizaciones.

"Que nunca más vuelvan los 'vende patrias'. Que nunca nuestras refinerías, nuestros recursos naturales sean entregados a las trasnacionales", expresó Morales durante su discurso en el departamento de Santa Cruz, al calificar de "histórico" este y el resto de los procesos de estatización.

La transferencias de las 364.800 acciones de las plantas Gualberto Villarroel (ubicada en el departamento de Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz) a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se hizo efectiva esta mañana (hora peninsular española), tras firmar un acuerdo con Petrobras.

Petrobras mantuvo el control de las dos refinerías desde hace siete años, cuando el Gobierno ordenó privatizar parte de las empresas del Estado, alegando en ese momento que era necesario porque evitaría que las empresas cayeran en bancarrota.

A este respecto, el presidente boliviano insistió en que es necesario que en la nueva Constitución se incluya una disposición legal que "de una seguridad, una especie de blindaje, especie de candado, para que nuestras empresas, nuestros recursos naturales, no sean privatizados, como hicieron hasta ahora", según informa la emisora boliviana radio Erbol.

El pasado 11 de junio el Gobierno boliviano realizó el primer pago a Petrobras de 56 millones de dólares (41,5 millones de euros), quedando pendiente hacer el próximo depósito en el mes de agosto por la misma cantidad, para que de esta manera quede totalmente saldada la deuda de la compra de las dos plantas.

Bolivia no pudo asumir el control de las refinerías a comienzos de junio, por decisión de Morales quien consideró que era un "riesgo" que las plantas operen sin tener un seguro, el cual no se pudo contratar a tiempo por problemas administrativos.