ESTOCOLMO, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
El consejo ejecutivo del Riksbank, el banco central de Suecia, ha decidido elevar en 25 puntos básicos el tipo de interés de referencia usado en sus operaciones de refinanciación, que pasará así a situarse en el 0% el próximo 8 de enero desde el actual -0,25%, lo que implica dejar atrás la política de tipos negativos que mantenía la institución desde febrero de 2015.
De este modo, el Riksbank, el banco central más antiguo del mundo, puesto que sus orígenes se remontan a 1668, se convierte en el primero de los grandes institutos emisores en abandonar la política de tipos negativos, que aún aplican el Banco Nacional de Suiza (-0,75%), el Banco de Dinamarca (-0,75%), el Banco de Japón (-0,10%) y el Banco Central Europeo (-0,50%).
"La previsión para el tipo de refinanciación no ha cambiado y se espera que la tasa se mantenga en el 0% durante los próximos años", ha indicado la entidad en un comunicado, añadiendo que seguirá realizando compras de bonos gubernamentales por importe de 45.000 millones de coronas (4.303 millones de euros) hasta diciembre de 2020.
"Con esta política monetaria expansiva, se espera que la economía esté equilibrada durante los próximos años y las condiciones sean buenas para que la inflación se mantenga cerca del objetivo en el futuro", ha añadido el banco.
Sin embargo, el banco central sueco ha subrayado que en el caso de que las perspectivas económicas y de inflación cambiasen, la política monetaria tendría que ser ajustada. Así, mientras que unas mejores perspectivas justificarían una subida, una evolución más débil de lo esperado podría llevar a la entidad a rebajar la tasa de referencia y adoptar más medidas expansivas.
De hecho, dos de los seis miembros del consejo del Riksbank, los subgobernadores Anna Breman y Per Jansson, expresaron sus reservas en contra de la decisión de elevar ya el tipo de refinanciación, prefiriendo comunicar una senda de subidas graduales a medio plazo.
NUEVO CUADRO MACRO.
Las nuevas proyecciones del banco central sueco apuntan a que los tipos se mantendrán sin cambios hasta 2022, cuando subirían al 0,1%. Por otro lado, la institución ha recortado dos décimas su pronóstico de crecimiento en 2019, hasta el 1,1%, mientras que mantiene en el 1,2% el de 2020 y ha subido el de 2021 y 2022 al 1,7% y el 1,9%, respectivamente.
En cuanto a la inflación, el banco prevé que esta se situará en el 1,8% este año y el siguiente, enfriando su anterior proyección, mientras que confirma sus expectativas de subidas de precios del 1,8% en 2021 y del 2,1% en 2022.
No obstante, el Riksbank ha advertido de que el alto endeudamiento de las familias suecas las hace muy sensibles a cambios en las condiciones económicas, por lo que ha reclamado medidas macroprudenciales, así como en el ámbito de la vivienda y en la política fiscal, para reducir los riesgos relacionados con la deuda de los hogares y los problemas estructurales en el mercado inmobiliario sueco.