26 de febrero de 2020
 
Actualizado 11/03/2014 14:27:49 CET

Alemania a la Eurocámara: si no cede no habrá acuerdo sobre la unión bancaria

Insiste en que no permitirá que la factura de una quiebra se traslade de un país a otro

   BRUSELAS, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El ministro alemán de Finanzas, Wofgang Schäuble, ha dicho este martes que ha llegado "al límite" de las concesiones que está dispuesto a hacer sobre el nuevo mecanismo de liquidación de bancos en crisis y ha avisado de que si la Eurocámara no cede, no habrá acuerdo para completar la unión bancaria en esta legislatura.

   Schäuble ha rechazado de plano que el nuevo fondo de liquidación de 55.000 millones de euros cuente con ningún tipo de garantía pública o línea de crédito del mecanismo europeo de estabilidad (MEDE). A su juicio, la prioridad es garantizar que sean los bancos y no los contribuyentes los que paguen futuras crisis financieras.

   El nuevo fondo se financiará con aportaciones de la banca y estará formado por compartimentos nacionales durante un periodo transitorio de 10 años hasta mutualizarse por completo, según lo que acordó el Ecofin en diciembre por imposición de Berlín. Pero tanto la Eurocámara como el Banco Central Europeo (BCE) denuncian que en los primeros años no habrá bastante dinero para quiebras imprevistas y piden reforzar la liquidez del fondo.

   Los Gobiernos y el Parlamento encaran la recta final de las negociaciones sobre el mecanismo único de resolución con posiciones todavía muy alejadas. Si no se alcanza un compromiso en los próximos días, la unión bancaria se retrasará hasta 2015, incumpliendo así el compromiso asumido por los líderes europeos. Alemania ya consiguió imponer sus pretensiones en el acuerdo de diciembre y ahora es el país que más se resiste a flexibilizarlo para poder pactar con la Eurocámara.

   "Hemos llegado a nuestros límites", ha resaltado el ministro alemán durante el debate público sobre la unión bancaria. Schäuble ha atacado la carta remitida al Ecofin por el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, en la que le planteaba las líneas rojas de los parlamentarios. "El Parlamento Europeo tiene que moverse mucho porque en caso contrario no lograremos una decisión, seamos muy claros, y no habrá reglamento", ha amenazado el veterano político.

   Para Alemania, la prioridad es garantizar que desde el principio se apliquen las reglas que obligan a asumir pérdidas a accionistas y acreedores. "Es el mejor instrumento para garantizar que la factura sea asumida por la industria y no por los contribuyentes", ha defendido. "No tiene sentido trasladar la factura de los contribuyentes de un Estado miembro a otro Estado miembro", ha repetido el ministro de Finanzas.

   "No habrá garantías. El MEDE es lo que es y no va a cambiarse. No tiene sentido trabajar en ello", ha insistido Schäuble. El representante alemán ha rechazado además la petición de la Eurocámara de que sea el Banco Central Europeo (BCE) la única institución que pueda decidir que un banco está al borde de la quiebra y situarlo en resolución y ha pedido que este papel se reconozca también para el nuevo consejo de resolución, en el que estarán representados los Estados miembros.

   En todo caso, el ministro alemán de Finanzas se ha mostrado dispuesto a acortar de 10 a 8 años el plazo para crear el fondo de 55.000 millones de euros. También el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, ha respaldado que el plazo sea de 8 años -tanto para mutualizar el fondo como para rellenarlo con contribuciones de la banca- aunque ha defendido que la mutualización no debería ser lineal, sino más intensa al principio para que disponga de recursos suficientes desde el primer momento.

   Por su parte, el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vítor Constâncio, ha alertado de que "por lo que se refiere al punto importante de que el fondo tenga recursos para ser realmente capaz de operar en los primeros años, necesitamos más de lo que hay en la última propuesta de la presidencia (griega)".

   El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha sostenido que acelerar los plazos de mutualización del fondo no es la solución porque "en los primeros años habrá muy poco dinero en el fondo y sería acelerar casi nada". Por ello, ha reclamando "considerar la cuestión de una línea de crédito", aunque ha admitido que es "difícil" lograr un acuerdo sobre esta cuestión.

   El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha subrayado que es "vital" lograr un acuerdo con la Eurocámara antes del final de la legislatura. Pero ha coincidido con Dijsselbloem en que acelerar los plazos no es la cuestión porque "mutualizar muy poco dinero es inútil". "Debemos enviar un mensaje muy claro que durante los primeros años del fondo tendremos la capacidad de responder a cualquier circunstancia, independientemente de cuánto dinero haya en el fondo", ha apuntado Guindos.

   No obstante, el ministro se ha mostrado partidario de aplazar la discusión sobre esta red de seguridad pública por las "dificultades políticas" que representa.

   El mecanismo único de liquidación es el segundo pilar de la unión bancaria. Con este proyecto, la UE pretende romper para siempre con el vínculo entre bancos y Estados y garantizar un tipo de interés único para las empresas europeas, independientemente de que sean españolas, italianas, francesas o alemanas.