El PIB crecerá al 3% hasta 2018 y el paro bajará del 20% ya en 2016

Publicado 30/04/2015 21:04:52CET
Luis de Guindos
EUROPA PRESS

El empleo aumentará a un ritmo del 3% y a finales de este año habrá más ocupados y menos parados que en la anterior legislatura

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno ha recogido en el nuevo macroeconómico lo que ya avanzó el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, hace unos días: que la economía española crecerá un 2,9% este año, cuatro décimas más de lo inicialmente proyectado, y otro 2,9% en 2016, seis décimas más. En 2017 y 2018 acelerará una décima este ritmo y crecerá al 3% en ambos ejercicios.

La demanda interna actuará como el gran pilar de crecimiento de la economía española en el periodo 2015-2018, ya que el sector exterior apenas contribuirá al avance del PIB. De hecho, este año, la demanda externa restará dos décimas, mientras que en 2016 y 2018 apenas aportará una décima. En 2017, no hará contribución alguna.

Pero además de revisar al alza las previsiones sobre el PIB, el Gobierno ha mejorado sus proyecciones sobre el paro. Así, espera que la tasa de desempleo, en términos de Contabilidad Nacional, se sitúe en el 22,1% este año y en el 19,8% en 2016, en media anual, con lo que bajaría así del 20% un año antes de lo previsto inicialmente. En concreto, las últimas previsiones apuntaban a una tasa de paro del 22,9% este año, del 21,7% para 2016 y del 19,8% para 2017.

Para 2017 y 2018, el Gobierno estima una tasa de paro del 17,7% y del 15,6%, respectivamente, según las nuevas previsiones macroeconómicas que España ha enviado a Bruselas junto a la actualización del Programa de Estabilidad y que ha hecho públicas la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

En concordancia con un mejor comportamiento de la economía de lo inicialmente esperado, el Gobierno también ha revisado al alza sus proyecciones sobre empleo. Así, estima que este año, en términos EPA, se crearán algo más de 600.000 empleos y el paro descenderá en 590.000 personas, ha explicado el ministro de Economía, Luis de Guindos.

El Ejecutivo calcula que a finales de este año habrá 17.000 ocupados que a cierre de la legislatura anterior, que el número de parados será 419.300 personas inferior y que la tasa de paro, medida en términos EPA, será del 21,1%, por debajo de la del último trimestre de 2011. En total, España finalizará el año en curso con 18.170.000 ocupados y 4.868.000 parados.

LA CREACIÓN DE EMPLEO TOMA IMPULSO.

Las nuevas previsiones del Gobierno apuntan a que el empleo, medido en términos de Contabilidad Nacional (puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo), crecerá al 3% en 2015 y 2016, duplicando las tasas inicialmente previstas (1,4% y 1,5%, respectivamente). Para 2017 y también para 2018, se espera un avance del empleo del 2,9%.

De Guindos ha resaltado que en 2015 España habrá dejado atrás la recesión, pero no así la crisis. "Si se cumplen estas proyecciones económicas, se puede dejar a atrás la crisis más larga, más intensa y más profunda de la historia económica moderna del país", reiteró.

En su opinión, lo importante es el "giro" que dará la economía española entre 2015 y 2018, de tal manera que en estos tres años se crearán un total de 2,1 millones de empleos, en términos EPA, con lo que se llegaría a los 20 millones de empleos, "que es el objetivo del Gobierno".

De momento, De Guindos ha resaltado que la economía española ha comenzado el año "con una velocidad de crucero" del entorno del 3,5%, muy por encima de las estimaciones iniciales. "La recuperación seguirá afianzándose hasta 2018 y siguen corrigiéndose todos los desequilibrios macroeconómicos", reiteró el titular de Economía.

Preguntado por Podemos y por el riesgo de que el crecimiento económico se vea alterado por el nuevo mapa político, De Guindos ha dejado claro que la política económica del Gobierno del PP ha producido resultados y esta la de que se debe mantener en el futuro. "La política económica tiene que seguir por este camino", ha subrayado.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, destacó que desde 2007 no se habían presentado unas previsiones de crecimiento y empleo como las de hoy, con el añadido de que se producen después de la adopción de un conjunto de reformas estructurales, que permitirán asegurar el crecimiento e incluso mejorar las previsiones.

"Las previsiones de 2015 permiten afirmar que el cambio de ciclo es ya una realidad y ahora nos toca trabajar para consolidarlo", subrayó la vicepresidenta, quien aseguró que estas previsiones se pueden mejorar porque el Gobierno "no va a cesar" en el cumplimiento de las reformas. "Son las mejores previsiones económicas desde antes de la crisis", ha insistido.

LA CONSTRUCCIÓN RESUCITA.

Desagregando las previsiones del PIB contenidas en el nuevo macroeconómico, la demanda interna será la que empuje el crecimiento durante los próximos cuatro años, ya que crecerá cada año casi al mismo ritmo que la economía, en torno a un 3%, gracias a la aceleración del consumo de los hogares y del sector público, y al repunte de la inversión.

En concreto, el consumo privado aumentará este año un 3,3%, para reducirse al 2,9% en 2016, al 2,7% en 2017 y al 2,5% en 2018. El consumo de las administraciones públicas aumentará un 0,1% en 2015 y 2016, pero acelerará su crecimiento hasta el 1% y el 1,5% en 2017 y 2018, respectivamente.

La inversión subirá un 6,3% este año y se incrementará a un ritmo anual cercano al 6% hasta 2018, debido tanto al repunte de la inversión en bienes de equipo como a la realizada en construcción. De hecho, el 'ladrillo' volverá a tasas positivas este año, con un crecimiento estimado de la inversión en construcción del 5,3%, dos puntos por encima de lo previsto en los Presupuestos Generales del Estado para 2015 (3,1%). En los tres años siguientes apretará el paso y subirá un 5,4% en 2016, un 5,9% en 2017 y un 6,2% en 2018.

Por el contrario, la inversión en bienes de equipo irá aflojando con el paso de los años. Desde el crecimiento del 12,2% registrado en 2014, pasará al 9,2% en 2015, al 7,5% en 2016, al 7,3% en 2017 y al 6,8% en 2018.

En cuanto a las exportaciones, las previsiones del Gobierno apuntan a que acelerarán su avance hasta el 5,4% este año y hasta el 6% en 2016, aunque en los dos años siguientes situarán su crecimiento unas décimas por debajo del 6%. Las importaciones aumentarán a un mayor ritmo anual que las exportaciones hasta 2018. En concreto, repuntarán un 6,7% este año, un 6,4% en 2016, un 6,3% en 2017 y un 6,2% en 2018.