MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
La ONG Amigos de la Tierra Internacional ha denunciado que la multinacional minera Rio Tinto, la segunda mayor empresa de minería diversificada del mundo, ha recibido permiso para explotar una mina de gran tamaño en la isla de Madagascar, en el océano Índico, que implicará excavar uno de los bosques más singulares del mundo en territorios de población indígena.
En un artículo recientemente publicado en The Observer (Guardian), la ONG recuerda que la compañía QIT Madagascar Minerals, subsidiaria de Rio Tinto, con un 20% de participación del Gobierno y el apoyo del Banco Mundial (BM), está elaborando un proyecto de extracción minera de dióxido de titanio por un valor de 775 millones de dólares (643 millones de euros) que se llevará a cabo en la región de Fort Dauphin de esta isla.
Según Amigos de la Tierra, la compañía tiene previsto excavar, en diferentes etapas, hasta 1.000 hectáreas de bosques a lo largo del borde del Océano Índico con el fin de extraer ilmenita, el mineral que se utiliza cada vez más para producir el pigmento blanco de dióxido de titanio con el que se da color a pinturas, papel, plásticos y dentífricos, sustituyendo la pintura a base de plomo debido a sus consecuencias sobre la salud.
El enorme crecimiento económico de China ha provocado una altísima demanda de este pigmento blanco, si tenemos en cuenta que además, se están agotando otras minas de ilmenita en Australia y Sudáfrica.
La producción de este mineral comenzaría en 2008, después de que se haya construido un nuevo puerto, financiado en parte con 35 millones de dólares (29 millones de euros) del Banco Mundial. Se espera que la capacidad inicial del proyecto minero alcance las 750.000 toneladas anuales. La operación completa podría durar 40 años.
Amigos de la Tierra ha estado en contra de estos planes desde el principio e incluso, recuerda, uno de sus principales directores, Andrew Lees, murió hace diez años en el mismo bosque mientras investigaba los controvertidos planes para el establecimiento de la mina. "Lees era botánico y sentía una pasión especial por los cursos de agua; estaba investigando los efectos de la mina no solamente sobre la vida silvestre sino también sobre el pueblo malgache, gran parte del cual vive en el bosque", recuerda la ONG.
ESPECIES EN PELIGRO
Madagascar tiene más grupos de animales singulares que cualquier otro lugar del planeta. Hay 24 familias de especies que solamente se encuentran en la isla. El más conocido de ellos es el lemur, un animal de ojos grandes parecido al mono, del cual hay 32 especies diferentes. Otros animales bajo presión ecológica son las tortugas Angonoka, las más raras del mundo de las que hoy sobreviven apenas unos centenares, y las tortugas de cuello ladeado.
Según señala el director de Amigos de la Tierra, Tony Juniper, la aprobación del permiso de obra para esta minera "es una muy mala noticia para el pueblo de Madagascar". "Rio Tinto está explotando los recursos naturales en el mundo en desarrollo y, una vez más, quienes pagan el precio son los residentes locales", destaca.
Esta mina, añade, "no resolverá los terribles problemas de pobreza de la isla pero sí dañará su preciosa biodiversidad". A su juicio, es hora de promulgar leyes internacionales para proteger los intereses de las personas y el Medio Ambiente, porque "cada vez queda más claro que no se puede confiar en las empresas para esto".
Otra activista de la ONG, Christine Orengo, señala que "hay una terrible pobreza en Madagascar, pero ésta no es la mejor forma de reducirla". "Miles de extranjeros vendrán a ocupar los puestos de trabajo y preocupa la propagación de enfermedades como el VIH/sida". "Me temo que estas circunstancias terminarán destruyendo una de las regiones más hermosas del mundo", recalca Orengo.
Frente a las críticas, Rio Tinto ha prometido replantar el bosque tropical que debe derribar para extraer la ilmenita trabajando separadamente en parcelas de 50 hectáreas. En teoría separará el mineral de la arena y luego volverá a colocar la arena y a reforestar. "¡Como si pudiera "plantarse" un ecosistema floreciente y rico como el bosque!", exclama la ONG.
Juniper afirmó que ninguna empresa puede garantizar que sus planes funcionarán de la mejor manera posible. "Podemos tener montones de planes para la protección del Medio Ambiente, respaldados por montones de expertos, pero estamos hablando de una mina que funcionará durante 40 años", añadió.
"¿Qué vamos a hacer si, cuando termine todo, nos encontramos con especies extinguidas y un hábitat arruinado y gente que sigue empobrecida? ¿Quién se va a hacer responsable de todo esto?: Nadie", apunta Juniper. "Es la misma vieja historia de siempre: las multinacionales obtienen exactamente lo que quieren, sin importar el coste ambiental", concluye.