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MADRID 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
CCOO ha reclamado a Dcoop y Acesur, los nuevos propietarios de Deóleo, garantías de empleo, estabilidad laboral y mantenimiento de los derechos de la plantilla tras el cambio de propiedad de la compañía, al tiempo que ha valorado que una empresa emblemática del sector oleícola y con sede social en Córdoba pase a manos andaluzas.
El sindicato, el más representativo en Deóleo con 13 delegados, ha defendido que la operación debe ir acompañada de un "compromiso firme" con los trabajadores, a los que considera fundamentales para el futuro de la compañía.
En este sentido, el delegado sindical de Deóleo Global y responsable del sector del aceite en CCOO de Industria de Andalucía, Clemente Revuelta, ha advertido de que la empresa cuenta con profesionales "altamente cualificados" en todas sus áreas y departamentos que deben ser protegidos.
CCOO ha destacado el compromiso de los trabajadores de las oficinas centrales, la red comercial de Rivas-Vaciamadrid y la fábrica de Córdoba Carbonell, que durante años "han afrontado reestructuraciones, ajustes organizativos y adaptaciones del negocio". Un esfuerzo que, según el sindicato, ha permitido a la compañía mantener su liderazgo en el sector y reforzar el valor de sus marcas.
Por ello, Revuelta ha defendido que el dimensionamiento actual de la empresa responde a las necesidades reales de actividad y volumen de negocio y ha reclamado que se garantice la continuidad de toda la plantilla y de los centros de trabajo.
Asimismo, ha puesto en valor la importancia estratégica de la fábrica de Córdoba y de la marca Carbonell, nacida en Andalucía hace más de 160 años y considerada un símbolo internacional del aceite de oliva español. A su juicio, la preservación de este patrimonio industrial, empresarial y humano debe formar parte de cualquier proyecto de futuro.
RECLAMA MEJORAS SALARIALES Y EL CIERRE DE LOS CONVENIOS
El sindicato ha recordado que actualmente se encuentran en negociación los convenios colectivos de las oficinas de Madrid y de la fábrica de Córdoba, por lo que ha pedido a la dirección y a los nuevos accionistas que alcancen acuerdos que garanticen el mantenimiento del empleo y la actividad en todos los centros, así como la consolidación de los derechos laborales.
También ha reclamado una revisión salarial acorde con los beneficios de la compañía y vinculada al IPC real para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Además, Revuelta ha considerado que, si la operación contempla incentivos y compensaciones asociados a la venta para determinados niveles directivos, debe existir también una respuesta hacia quienes contribuyen diariamente a generar el valor de la empresa.
Por último, ha instado tanto a los actuales accionistas, entre ellos los fondos Alchemy y CVC, como a los nuevos propietarios, Dcoop y Acesur, a alcanzar soluciones que aporten tranquilidad a la plantilla y permitan cerrar los convenios colectivos con garantías suficientes de empleo, estabilidad y mejora de las condiciones laborales.