PARIS, 30 May. (EUROPA PRESS)
El avión Concorde de Air France despegó esta mañana a las 10:37
horas del aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle (París) rumbo a
Nueva York para realizar el que será su último vuelo comercial
dirección a Estados Unidos de la historia del avión supersónico de la
aerolínea francesa.
Con 58 pasajeros a bordo, entre ellos el secretario de Estado
francés de Transportes, Dominique Bussereau, el avión aterrizará en
Nueva York tras 3 horas y 45 minutos de vuelo. Una vez en Nueva York,
el Concorde regresará el sábado a París poniendo así fin la aerolínea
francesa a 27 años de explotación comercial de sus Concorde.
El vuelo AF001 saldrá a las 8:00 de la mañana (hora local) del
aeropuerto JFK de Nueva York con destino a París, donde llegará al
aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle a las 17:45 de la tarde tras tres
horas y cuarenta y cinco minutos de vuelo.
Esta será la última vez que los clientes de la aerolínea podrán
cruzar el Atlántico a la velocidad del sonido, si bien quienes lo
deseen podrán seguir haciéndolo durante algunos meses en los aparatos
que British Airways --que tiene siete de los doce-- mantendrá en
vuelo hasta octubre próximo.
El fin de los vuelos comerciales del Concorde fue anunciado el
pasado 10 de abril por ambas compañías, que han decidido mantener en
tierra definitivamente al avión supersónico por el fuerte aumento de
sus costes de mantenimiento, así como por el fuerte descenso en la
demanda provocado, entre otras cosas, por el accidente que sufrió en
julio de 2000, en el que murieron 113 personas cuando un aparato se
estrelló en la localidad de Gonesse poco después de despegar del
aeropuerto parisino de Roissy. El aparato no volvió a volar hasta el
7 de noviembre de 2001, tras una serie de mejoras técnicas.
En memoria de las víctimas de este trágico acontecimiento, Air
France construirá un monumento que quedará expuesto a partir del 25
de julio, día en que se produjo el accidente, en las cercanías del
lugar del siniestro.
En todo caso, el Concorde nunca fue rentable para ninguna de las
dos compañías, que lo mantenían en vuelo más por el prestigio que les
suponía ser las únicas compañías que podían atravesar el Atlántico a
la velocidad del sonido que por los posibles beneficios económicos.
De hecho, el presidente de Air France, Jean-Cyril Spinetta, indicó
recientemente que la retirada de estos aparatos le supondrá a la
compañía un ahorro de entre 30 y 50 millones de euros anuales. Y es
que la tasa de ocupación del 60-70 por ciento que solía tener bajó
hasta el 20 por ciento tras el accidente de Gonesse, ya que los
clientes dudaban en pagar los 8.700 euros que costaba el billete de
ida y vuelta tras semejante tragedia.
SIN SUCESOR DE MOMENTO
Termina así una aventura que comenzó en 1960 tras el acuerdo de
colaboración al que llegaron cuatro compañías francesas y británicas
(Sud-Aviation, British Aircraft Corporation, Bristol Siddley y la
Snecma) y que no tendrá sucesor, ya que de momento no hay ninguna
constructura interesada en volver a fabricar un avión supersónico
civil.
El Concorde, que podía transportar a 92 pasajeros a una velocidad
de crucero de 2.300 kilómetros por hora, efectuó su primer vuelo de
prueba sobre Toulouse el 2 de marzo de 1969 antes de iniciar su
andadura comercial en 1976 de la mano de Air France y British
Airways.
El futuro de los aparatos de la compañía británica es incierto
aún, pero Air France ya ha anunciado que cederá cuatro a diversos
museos aeronáuticos, como el National Air and Space Museum de la
Smithsonian Institution de Washington o el Techkik Museum Speyer de
Sinsheim, en Alemania, mientras el quinto quedará expuesto en el
aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle.
Esta decisión fue tildada de "tragedia" por la compañía Virgin
Atlántic, cuyo presidente, el millonario británico Richard Branson,
intentó sin éxito convencer a la aerolínea gala para que le vendiera
sus aparatos, con lo que ahora volverá su mirada a British Airways
con la misma intención.
|
30-May-2003 11:50:33
(EUROPA PRESS)
05/30/11-50/03
"