BARCELONA, 21 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente ejecutivo de Aguas de Barcelona (Agbar), Ricard Fornesa, explicó hoy, tras la junta de accionistas, que el consejo de administración de la compañía incorporará "probablemente" a un consejero de Torreal y a dos independientes, después de la salida de la eléctrica Endesa del capital de la compañía.
Fornesa, que es a su vez presidente de "La Caixa", afirmó que la eléctrica poseía "más representación de lo que correspondería en su consejo", y mostró su intención de contar con dos independentes en el órgano de dirección de la compañía, de quienes no quiso desvelar su nombre.
La Junta de Accionistas celebrada hoy era la primera que se realizaba después de que Endesa decidiera vender en mayo su participación del 11,64 por ciento que tenía en el capital de la compañía catalana y que ha supuesto la entrada en el accionariado del dueño del grupo textil Inditex, Amancio Ortega, con el 5 por ciento, y del empresario Juan Abelló, que se hizo con el restante 6,64 por ciento a través de la sociedad de inversión Torreal.
NEGOCIO EN ARGENTINA.
Fornesa también se refirió durante la junta a la evolución del negocio en Argentina del que señaló que existen "expectativas netas y claras de beneficio" ya que el grupo tiene provisionados los riesgos en este país, por lo que las ganancias que pudieran producirse serán netas. "El disgusto de Argentina lo hemos reducido a cero", indicó, y se mostró convencido de que "está mejorando la situación".
En la actualidad, existe un "acuerdo provisional" con el Gobierno argentino para "reconducir un contrato que hoy no es viable", con el objetivo de que sea viable, según explicó en junta el consejero delegado del grupo, Josep Lluís Jové. La actividad en Argentina del grupo sufrió en 2001 un varapalo por la congelación de las tarifas y los problemas de tipo de cambio de la moneda local.
Asimismo, Fornesa reiteró su intención de profundizar en el desarrollo de negocio de aguas en Latinoamérica, pero no quiso "avanzar nada porque está abierto el expediente administrativo", aunque sí que explicó que están pendientes de una concesión en Santiago de Chile de su actividad de certificación.
ACCIONISTAS MINORITARIOS.
Por otro lado, Fornesa se refirió a la protesta realizada hoy por algunos trabajadores del grupo por la transferencia de 70 empleados a una compañía filial y se mostró dispuesto a "estudiar" las reivindicaciones de los trabajadores, aunque explicó que sobre este tema "se ha hablado mucho" y se rubricó un acuerdo con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT de Catalunya.
En la junta intervino la recién creada asociación de accionistas minoritarios, denominada MinorAgbar, y que señaló que contaba con 70.733 acciones. Un representante de esta asociación criticó el número de acciones necesarias para asistir a la junta, pidió información sobre la política de retribución de los consejeros, así como conocer la identidad del beneficiario de un préstamo de 233.000 euros al 0,1 por ciento de interés.
Esta asociación repartió folletos a la entrada de la junta en que criticaba la evolución de la cotización de la acción en los últimos cinco años, la exclusión del IBEX-35 y advertía de que "la despersonalización y la desidia de las grandes compañías con respecto a los intereses de los pequeños inversores va a sufrir limitaciones por la cada vez mayor concienciación de estos en la defensa de sus intereses".
Los accionistas de la compañía interrogaron a Fornesa sobre el plazo en que se cumplirá el Código de Olivencia, algo que el presidente ejecutivo de la compañía comentó que "ahora cumplimos lo esencial", aunque admitió que "hemos incorporado suavemente" esta normativa.
ACUERDOS APROBADOS.
La junta, que contó con la representación de 1.290 accionistas y un quórum del 51,8 por ciento, aprobó las cuentas anuales -que arrojaron en 2003 un beneficio neto consolidado de 194,27 millones de euros, lo que supuso un incremento del 46,3 por ciento respecto al ejercicio anterior, por la venta de su filial Cepsa a Ferrovial--, así como el reparto del dividendo y también dio el visto bueno a la renovación de consejeros, entre ellos, Fornesa.
Además, se aprobó la modificación de parte del articulado de los Estatutos Sociales para adaptarlo a la nueva regulación legal del derecho de información a los accionistas y también se acordó autorizar al consejo para adquirir acciones propias.
La junta dio también luz verde a la reducción de capital en 300.000 euros para la cobertura del plan de opciones suscrito en mayo de 2001 para los empleados.