MADRID 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Altadis ha alertado de las negativas consecuencias que tiene una política fiscal "errónea" sobre el tabaco y del impacto que el aumento del volumen del tabaco ilegal en España, provocado principalmente por el alza fiscal que se llevó a cabo en diciembre de 2010, puede suponer sobre el empleo.
El director de Asuntos Corporativos y Legales de la tabaquera, Jaime Gil-Robles, alertó del efecto del problema del contrabando sobre los más de 100.000 trabajadores en España vinculados al sector, cuyos empleos dependen, en buena medida, de la erradicación del tráfico ilícito del tabaco.
Además, según dijo, el contrabando de tabaco constituye un problema que debería poner en alerta a los responsables de Sanidad. "Los productos de Altadis pasan controles muy estrictos de calidad, cumplen una regulación que determina al detalle la composición de los cigarrillos pero, por el contrario, el tabaco de contrabando no está sujeto a ningún tipo de regulación", denunció.
Según estudios recientes, más del 72% de estos cigarrillos ilegales superan los límites de contenidos establecidos por el Ministerio de Sanidad.
EL COSTE DEL CONTRABANDO: DIEZ BILLONES
Altadis insistió en los peligros que supone el contrabando de tabaco y en la necesidad de concienciar sobre los mismos, tras la publicación del informe de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), en el que cifra en 10 billones de euros el coste del contrabando de tabaco en Europa y apunta que sus efectos son imposibles de revertir, porque solo se recupera un 0,6% de los impuestos no pagados.
"Se trata de una enorme lacra que agrava los problemas de déficit público, pero que también afecta negativamente, de manera directa, en otros ámbitos sociales", señaló la tabaquera, que subrayó que siempre ha adoptado numerosas iniciativas en la lucha frente al tabaco ilegal, la última, la campaña lanzada en septiembre, en colaboración con los estanqueros andaluces, para concienciar a los consumidores.
En el informe de la OLAF, según Altadis, se confirma que los principales beneficiarios son mafias internacionales dedicadas al contrabando de tabaco, pero también de drogas y a la explotación sexual de mujeres.