NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 24 (EP/AFP)
La filial estadounidense del gigante italiano en crisis Parmalat pidió hoy la protección por bancarrota ante un tribunal de Nueva York, aduciendo que el escándalo de su matriz le generó una crisis de liquidez.
La solicitud de protección de la Ley de Quiebras indica que la filial estadounidense tuvo problemas de liquidez por el colapso de su empresa matriz, lo que llevó a sus proveedores a exigir pagos al contado y una suspensión de las líneas de crédito.
"La extensa cobertura de prensa de la situación financiera de Parmalat y las acusaciones de malversaciones tuvieron serias consecuencias adversas para los negocios (de Parmalat USA) e impactaron negativamente en su liquidez", indicó el documento presentado ante el tribunal de bancarrotas.
La solicitud de la firma en Estados Unidos incluye a las subsidiarias Farmland Dairies y Milk Products de Alabama y está relacionada con la quiebra de tres filiales 'offshore' (Parmalat Capital Finance, Dairy Holdings Limited y Food Holdings Limited), que pidieron la protección por bancarrota en las Islas CaImán.
Según los documentos remitidos al Tribunal de Quiebras, la filial Parmalat USA disponía al 31 de diciembre pasado de activos por un valor total de 414,421 millones de dólares (326,479 millones de euros) y obligaciones por un valor total de 316,466 millones de dólares (249,310 millones de euros).
Parmalat USA explicó que la solicitud de bancarrota "es para tratar algunas alteraciones operativas y de liquidez a corto plazo relacionadas con cambios recientes de los términos del pago a los proveedores", mientras la Administración trabaja con la asesoría Lazard Freres and Co. para "analizar una serie de opciones, incluyendo la venta potencial de las empresas lácteas".
Parmalat añadió que espera operar normalmente durante el proceso. "Iniciamos esta acción para proteger los negocios, marcas, plantas, personal y clientes de Farmland, así como los proveedores de leche de la compañía y otros acreedores, mientras se resuelven temas operativos y de liquidez de la manera más eficiente y mientras estudiamos una serie de opciones", dijo Marc Caira, presidente y director ejecutivo de Parmalat Dairy de América del Norte.
La matriz con sede en Italia fue declarada insolvente el 27 de diciembre, tras las revelaciones de un enorme agujero financiero en sus cuentas, y su antiguo equipo de gerentes ahora es investigado por presunto fraude.
La filial estadounidense indicó que obtuvo una financiación especial de General Electric Capital Corporation para continuar con sus operaciones.
La compañía estaba "resuelta a aceptar la propuesta financiera de GECC ya que no ha podido obtener la financiación necesaria de otra fuente", según el texto de la solicitud.
Las autoridades italianas indicaron esta semana que unos 900 millones de euros fueron desviados de Parmalat, de los cuales cerca de 500 millones de euros terminaron en las cuentas de la familia.
La mayoría de los ex ejecutivos de la compañía están detenidos en el marco de la investigación. La empresa tenía una deuda de unos 14.300 millones de euros.
PRESION DE LOS PROVEEDORES.
Parmalat USA tenía acuerdos comerciales con unos 850 proveedores, pero indicó que 350 dejaron de entregar leche a la empresa después de que "pagó a los uno o dos días tarde", indica el documento presentado ante la Justicia.
"Al mismo tiempo, los proveedores de leche y vendedores (de la compañía) comenzaron a exigir acuerdos de pago estrictos, incluyendo pagos al contado contra entrega o prepago, como condición para seguir entregando leche cruda, otros ingredientes, materiales y envases", añadió.
Pese a la solicitud de bancarrota, Parmalat USA afirma que planea restaurar la confianza de su crédito y de sus clientes y proveedores, y estabilizar la empresa.
La empresa italiana se expandió en América en los años 90 y actualmente está presente en Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Colombia, Ecuador, México, República Dominicana, Costa Rica y Nicaragua, además de Estados Unidos.
Este mes, la Justicia brasileña intervino Parmalat Alimentos, filial productiva del grupo en Brasil, que suspendió el pago a sus proveedores y redujo un 80 por ciento la producción de sus fábricas en el país sudamericano, mientras que en Nicaragua, la filial de Parmalat fue "intervenida preventivamente" por el BAC y Tower Bank, para protegerla de sus acreedores internacionales.