LOGROÑO, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
El grupo Osborne está ultimando la creación de una nueva división
de vinos para controlar las participaciones dispersas que tiene en
bodegas y marcas de Jerez, Oporto, Rioja, Ribera del Duero y
Castilla-La Mancha. El negocio del vino supone actualmente el 10 por
ciento de los ingresos netos de la empresa familiar de El Puerto de
Santa María (Cádiz).
La estrategia de la nueva división, llamada Osborne Selección,
pasa por buscar alternativas de mercado a caldos tradicionales
amparados en Denominaciones de Origen para hacer frente a la
competencia de las exportaciones de Australia y Suráfrica.
La idea es integrar todas sus marcas y participaciones en bodegas
de vino, teniendo en cuenta ese 10 por ciento de la cifra de negocio
que representa este producto, por detrás del brandy y el anís (la
mitad de sus ingresos), los productos derivados del cerdo ibérico,
Mesones Cinco Jotas (30 por ciento) y la bebida energética Red Bull
(10 por ciento). La medida trata de dotar a la firma de una política
unitaria de actuación sobre una sucesión de activos en bodegas y
proyectos tanto tradicionales como puestos en marcha en los últimos
años con el fin de diversificar las marcas hacia caldos de fuera del
marco de Jerez.
El proyecto estrella de Osborne Selección será la bodega de
Malpica del Tajo (Toledo). El grupo propietario de la marca de brandy
Veterano ha invertido 50 millones de euros en la construcción de una
bodega que producirá vinos tintos con uvas seleccionadas de
Castilla-La Mancha. La bodega contará inicialmente con 20.000 metros
cuadrados en una zona de viñedos en la que Osborne posee 1.000
hectáreas.
Su destino es servir como referente para una nueva política
comercial, más agresiva, destinada a contrarrestar los efectos de la
irrupción de los vinos jóvenes de países como Australia y Suráfrica
en el mercado de la Unión Europea.
La bodega de Malpica no está inscrita en ningún Consejo Regulador,
una táctica defendida por el director general del grupo, Carlos
Peralta, para producir vinos de calidad con costes menores a los que,
en su opinión, se generan con bebidas acogidas a una denominación de
origen. La política de apartarse de los Consejos Reguladores se ha
repetido con una de las últimas adquisiciones de la bodega, una
participación en el proyecto Aalto, la creación de un caldo de alta
calidad y de producción limitada a cargo del antiguo enólogo de Vega
Sicilia, Mariano García.
Estas actuaciones confirman la política de diversificación de
Osborne en la división de vinos. Osborne Selección añadirá estos
proyectos a las marcas tradicionales integradas en sus respectivas
denominaciones de origen. En la Denominación de Origen de Jerez se
encuadra uno de los caldos líderes del mercado, Fino Quinta, así como
otras 10 marcas, entre las que destacan Bailén, Pedro Ximénez 1827 o
Santa María Cream. Osborne es propietaria también de la bodega y
marca Montecillo, de La Rioja.
La bodega andaluza fue una de las primeras en comprar una bodega
externa a su zona natural de producción cuando se hizo en 1973 con
esta bodega, una de las más antiguas de La Rioja. El tercer bastión
de Osborne Selección será Osborne Portugal, la empresa que
actualmente se encarga de las bodegas y marcas de vinos de Oporto,
del que vende un millón de botellas al año a un total de 32 países.
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(EUROPA PRESS)
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