LOGROÑO/TOLEDO, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
La planta que la empresa Cadbury Schweppes Bebidas de España tiene en
Logroño podría estar estudiando la posibilidad de trasladar su
actividad a otra ciudad (se barajan los nombres de Madrid, Barcelona
y Toledo) o por lo menos reducir su producción por necesidad de
reajustes tras la compra de La Casera, si bien un portavoz de la
firma aseguró que todavía "no hay ninguna decisión tomada".
Según explicó a Europa Press el consejero de Hacienda, Juan José
Muñoz, altos cargos de Cadbury Schweppes en La Rioja, donde esta
compañía está presente desde 1992, se reunirán este viernes con
responsables de la Agencia de Desarrollo Económico (ADER) y con el
propio consejero para hablar sobre la posible marcha. El encuentro
tendrá lugar tras el Consejo de Gobierno.
De momento, el Gobierno riojano no ha recibido información de que la
empresa se vaya a ir. Los responsables de la compañía únicamente les
han indicado que es necesario un reajuste, que podría ser una
reducción de la producción o de su plantilla, en este momento 62
personas, si bien todavía no hay nada confirmado.
En cualquier caso, el Ejecutivo luchará por "defender su implantación
en Logroño", aunque el consejero señaló que la presencia tiene
importancia más por el renombre de la compañía que por el volumen de
su plantilla, si bien la intención del Gobierno es que la empresa se
quede en la capital riojana.
La firma, que posee las marcas de refrescos Schweppes y La Casera,
comprada recientemente, aseguró a través de su agencia de
comunicación que no "hay ninguna decisión tomada" y dijo que podría
tratarse de "un rumor". Sí reconoció que ahora mismo la compañía se
enfrenta a una reestructuración tras la compra de La Casera.
La filial española del grupo británico de alimentación y bebidas
Cadbury Schweppes, tras la adquisición de La Casera, tiene delante un
complejo proceso para evitar las consecuencias de una operación de
este tipo, la duplicación de los puestos de producción y de las
plantillas, aunque en el aspecto comercial la compra "sólo supone
ventajas".
Según el portavoz autorizado de Schweppes, esta reestructuración no
supone necesariamente el traslado de la fábrica de Logroño. Señaló
que la firma es bastante reacia a proporcionar información hasta que
una operación no está cerrada, porque cotiza en la bolsa londinense y
cualquier cambio puede afectar a sus acciones, además de que debe ser
comunicado a la "CNMV" británica.
Con la compra de La Casera, Schweppes incorpora cuatro fábricas en
España (en Valladolid, Sevilla, Toledo y la localidad gerundense de
Tordera), que se suman a las cuatro que ya tenía, la de Logroño,
Barcelona, Coruña y Madrid. Según la compañía, la planta de la
capital riojana no es muy importante por su volumen de plantilla,
pero sí por la tecnología con la que cuenta, que es "muy avanzada".
Ahora mismo, Schweppes España está inmersa en la construcción de una
nueva planta de embotellamiento en Barberà del Vallès. Las nuevas
instalaciones, que cuentan con una inversión de unos 12 millones de
euros, estarán listas a finales del 2002. Se trasladará así la planta
de embotellamiento que ahora tiene en el barrio de Poblenou de
Barcelona y desde donde se abastece a toda Cataluña porque el nuevo
plan urbanístico apuesta por la industria blanca y oficinas.
Las nuevas instalaciones se ubicarán en el polígono de Santiga. El
traslado, según fuentes de la multinacional, podría materializarse en
diciembre próximo, una vez acaben las obras de la nueva fábrica,
valorada en 12 millones. Se trata de la mayor inversión que el grupo
ha realizado en España desde que en 1992 construyó la fábrica de
Logroño.
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11-Sep-2002 15:00:17
(EUROPA PRESS)
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