Archivo - Una tienda del fabricante de muebles IKEA. - Europa Press - Archivo
BRUSELAS 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dado este martes la razón al fabricante de muebles Ikea en su demanda contra una campaña del partido de ultraderecha belga Vlaams Belang, que utilizó la marca sueca para reforzar su mensaje político en materia de migración y aumentar su difusión.
El caso responde a una cuestión prejudicial remitida a la Justicia europea por un juez nacional que plantea un conflicto entre dos derechos fundamentales de igual rango; por un lado el derecho de propiedad de la marca y, por otro, el derecho a la libertad de expresión del partido político.
El Tribunal con sede en Luxemburgo apunta que ninguno de estos dos derechos es absoluto a los efectos de esta situación, pero concluye que el uso de las marcas Ikea puede causar un "perjuicio importante" a su renombre y a los intereses de su titular.
En este contexto, el TJUE considera que el uso de las marcas por parte de la campaña "con el exclusivo objetivo de aprovecharse del renombre" del popular fabricante de muebles "para reforzar su mensaje político y aumentar su difusión" prevalezca sobre los derechos e intereses del titular de esas marcas, aunque concluye que corresponde al tribunal nacional decidir si es así.
La controversia se remonta a 2022, cuando Vlaams Belang presentó en una rueda de prensa una propuesta sobre migración bajo el título "Ikea-plan: Immigratie Kan Echt Anders" (en neerlandés: "Plan IKEA: la inmigración puede ser realmente diferente").
La campaña, cuya presentación se difundió en redes sociales, presentaba un plan ilustrado con signos que se correspondían con las marcas Ikea y personajes parecidos a los que figuran en las instrucciones de montaje de los productos de la empresa.
En este contexto, Inter Ikea, titular de esas marcas, presentó ante los tribunales belgas una demanda por violación de los derechos de marca contra la asociación Vrijheidsfonds, que había llevado a cabo la campaña del Vlaams Belang.
Vrijheidsfonds reconoce haber utilizado las marcas Ikea sin el consentimiento de su titular, pero sostiene que lo hizo para reforzar su mensaje, argumentando que ello constituye una "justa causa", en el sentido de la normativa de la Unión que protege la libertad de expresión, incluida la libertad de expresar opiniones políticas y la parodia política.
Sin embargo, en su sentencia, el Alto Tribunal europeo advierte de que la mera invocación del derecho a la libertad de expresión no basta para acreditar una "justa causa" y señala que un tercero que use un signo idéntico o similar a una marca de renombre debe exponer las causas concretas que lo vinculan al ejercicio de su libertad de expresión y demostrar que dichas causas prevalecen sobre los derechos e intereses del titular de esa marca.