Actualizado 03/04/2007 18:43 CET

La Fundación Lealtad constató en 2000 que Intervida tenía inversiones en empresas no relacionadas con su fin social

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Lealtad analizó la actividad de Intervida correspondiente al periodo 1997-2000 y constató que la fundación incumplía el 'Principio de control en la utilización de fondos' pues registró "inversiones en sociedades no cotizadas creadas por la propia organización" que realizaban "actividades no relacionadas con el fin fundacional" de la misma.

Lealtad, que audita a todas las ONG que de forma voluntaria se prestan a ello, elaboró un informe sobre Intervida en el año 2000 teniendo en cuenta nueve principios básicos de transparencia en la gestión que se aplican para juzgar el funcionamiento interno de las entidades sin ánimo de lucro.

De los nueve puntos, Intervida en aquel momento incumplía cuatro total o parcialmente y entre ellos, el relacionado con la "pluralidad y transparencia en la financiación" y el que analiza "el control sobre la utilización de fondos", tal y como refleja el estudio al que ha tenido acceso Europa Press.

En este sentido, Lealtad impone que "las inversiones en sociedades no cotizadas deben estar relacionadas o ayudar directamente a la consecución del fin social", algo que no se cumplía en el caso de Intervida por su participación en "la Sociedad General de Inversiones Levante" que, "junto a la Fundación Cuna", Intervida "creó para financiar las delegaciones de Murcia y Bilbao" mediante "la comercialización de productos relacionados con material de oficina".

Esta sociedad contaba en el momento de la auditoría con "una inversión que supone hasta 2001, 363.612 euros en ayudas de tesorería junto con los 1.503 euros aportados inicialmente para su constitución", y a los que hay que sumar "otra operación de inversión en la creación de sociedades" como fueron "Intercom Consulting Group e Intercom Marketing", así como la adquisición de Letras del Tesoro y Eurodepósitos "con los fondos captados durante el ejercicio".

Fuera de España, en el año 2000, Lealtad constató la existencia de seis organizaciones vinculadas a Intervida ubicadas en Perú, Bolivia, Guatemala, India, Bangladesh y Malí, que trabajaban bajo la supervisión de la fundación en el desarrollo de los proyectos que esta ponía en marcha.

Sin embargo, aunque en la memoria de actividades de Intervida de 2000 se hace mención a dichos proyectos, "no se muestra la gestión de los recursos que realizan las asociaciones del tercer mundo" ni se especifica cómo emplean el dinero que les llega desde España.

Fundación Lealtad recomendó por ello hacer una "consolidación de cuentas", aunque Intervida consideró que no era necesario ya que las organizaciones a las que enviaba los fondos eran "completamente independientes" y tenían sus propias auditorías.