Confederación de Personas Sordas exige que el 100% de los contenidos televisivos esté subtitulado y en lengua de signos

Actualizado 27/02/2019 11:16:09 CET
Intérprete en lengua de signos
CNSE / YOUTUBE

   MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha reclamado al Gobierno a garantizar la cobertura total de los contenidos televisivos a través de lengua de signos y un subtitulado "de calidad".

   La entidad secunda la petición del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) para que se modifique la Ley General de Comunicación Audiovisual, si bien exige que se alcance un ratio del 100% de programación accesible tanto en canales de emisión en abierto como de pago, y en todas las plataformas.

   "Dada la evolución del mercado audiovisual y el proceso de implantación de la tecnología digital, nada impide que la totalidad de los contenidos televisivos se desarrollen incluyendo estas medidas", ha afirma la presidenta de la CNSE, Concha Díaz, en un comunicado.

   Esta organización sostiene que la regulación actual resulta "insuficiente" y denuncia que las cadenas cumplen "a medias" sus obligaciones legales en materia de accesibilidad, especialmente en lo que se refiere a la incorporación de la lengua de signos.

   "Es injusto limitar el derecho de una persona sorda a recibir información y disfrutar de contenidos culturales, divulgativos, de ocio y de cualquier otro tipo en lengua de signos, a unas pocas horas a la semana en el mejor de las casos, de las que además solo un 1% corresponden al 'prime time'", señala Díaz.

SANCIONES "POCO EFECTIVAS"

   Asimismo, califica de "poco efectivo" el actual régimen sancionador que establece la Ley de Comunicación Audiovisual, al considerar únicamente como infracción grave que una televisión realice una dejación absoluta de sus obligaciones de accesibilidad.

   Por último, advierte de que el subtitulado en lengua castellana y catalana "no garantiza el acceso a los contenidos de manera literal y está lleno de imprecisiones". Y lo que respecta a la emisión en lengua de signos, denuncia que a la hora de prestar estos servicios "priman los criterios económicos frente a la calidad y profesionalidad en el uso de la lengua".