TEHERÁN 5 May. (Reuters/EP) -
Parvin Ardalan, una destacada defensora de los derechos de la mujer en Irán condenada a dos años de cárcel por participar en una manifestación frente a un juzgado, ha recibido la libertad condicional, según informó hoy.
Ardalan es la quinta activista en obtener la libertad condicional por los incidentes de marzo de 2007, cuando unas 30 mujeres se reunieron a las puertas de un juzgado para mostrar su solidaridad con ella y con las otras cuatro mujeres que estaban siendo procesadas dentro. Según ella, fue detenida cuando salió fuera para defender a las activistas de las detenciones que la Policía estaba llevando a cabo.
Las detenidas fueron acusadas de participar en una reunión ilegal, de conspiración por intentar causar disturbios en la seguridad nacional, alterar el orden público y desobedecer órdenes policiales, según informaron otras defensoras de los derechos de la mujer en Irán el mes pasado.
Ardalan fue informada de la sentencia cuando fue al juzgado a recoger su pasaporte, que había sido incautado por la Policía dos meses antes, cuando se disponía a viajar a Estocolmo para recibir un premio de más de 48.000 euros por su defensa de los Derechos Humanos.
Es una de las principales promotoras de la campaña para la recogida de un millón de firmas para que a las mujeres iraníes les sean reconocidos más derechos. Según las activistas, muchas de ellas han sido detenidas desde que comenzó la campaña en 2006, aunque la mayoría fueron liberadas sin cargos en pocos días o semanas.
Es la segunda sentencia que recaía sobre ella, después de la condena parcial a tres años de cárcel por participar en otra manifestación prohibida en 2006.
Las activistas dicen que ellas hacen frente a la discriminación institucionalizada que las sitúa como ciudadanas de segunda clase en cuestiones como el divorcio, la custodia de los niños y otros aspectos de su vida.
El Gobierno iraní rechaza las acusaciones de discriminación contra a las mujeres, quienes tienen legalmente el derecho a ocupar la mayoría de trabajos y el derecho a voto. Los clérigos argumentan que la mujer en Irán está protegida del 'status de sex symbol' al que están sometidas las mujeres occidentales y que Irán, simplemente, está introduciendo la 'ley divina'.