MADRID 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera que Europa "no puede permitirse perder su grandeza en nombre de unas pocas medidas de eficacia cuestionable", en relación a las políticas de inmigración anunciadas por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y manifestó estar convencido de que "Italia no va a mandar a la cárcel a todos sus inmigrantes clandestinos".
En una entrevista concedida al 'Financial Times' que recoge Europa Press, el presidente manifiesta su confianza en que la Unión Europea alcance una política común de inmigración en un plazo de "entre cuatro y seis años". Este consenso, deberá "partir de la legalidad" y "respetar los derechos humanos, el sello de identidad de la Unión Europea", apuntó.
"Las leyes duras no van a detener a los inmigrantes clandestinos, pero el desarrollo económico en sus países sí lo hará", declaró el presidente, convencido de la necesidad de "ser eficaces en la lucha contra la inmigración ilegal". "El arma más efectiva es la cooperación y el diálogo con los países de origen", sentenció.
En este sentido, Zapatero explicó que el problema de la inmigración no se va a resolver en Europa, porque se debe solucionar en África ya que, "una vez que el problema está aquí, es difícil arreglarlo". En su opinión, "si los gobiernos africanos ven un esfuerzo en Europa para ayudar en el desarrollo de la región, cooperarán para acabar con la inmigración ilegal y el tráfico de personas".
Es por ello que España apuesta por la contratación en origen, "la mejor manera de mitigar las presiones migratorias". Según afirmó, incluso en un momento de recesión económica "sigue habiendo ciertos sectores de la economía española que sólo pueden emplear mano de obra inmigrante, como en la agricultura".