SANTA CRUZ DE TENERIFE 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
Han ingresado en prisión los cuatro presuntos patrones de un cayuco que arribó el pasado viernes a la isla de La Gomera y en el que viajaban 59 personas, cuatro de ellas fallecidas, según confirmaron este miércoles fuentes de la Delegación del Gobierno en Canarias.
A los detenidos, que ya se encuentran en el centro penitenciario Tenerife II, se les imputa un presunto delito contra los ciudadanos extranjeros y de homicidio, ya que como explicaron las fuentes, tras alcanzar la costa dos inmigrantes murieron en centros hospitalarios. Además, se añade que según las declaraciones de los inmigrantes durante el transcurso del viaje habrían fallecido otros diez que fueron arrojados al océano.
De los supervivientes, dos inmigrantes continúan ingresados, sin ninguna progresión pero estables dentro de su estado de gravedad; uno, en el Hospital La Candelaria (Tenerife), en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) con un estado de salud de carácter grave pero estable, y el otro, ingresado en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) estable, también, en la UVI, según informaron hoy fuentes de la Consejería de Sanidad del Gobierno.
El otro inmigrante que fue ingresado en el Hospital Nuestra Señora La Candelaria no ha sido dado de alta y aún está en planta, en el área de medicina interna. Asimismo, con respecto al inmigrante que permanece en la Unidad de Cuidados Semiintensivos (UCS) en el Hospital Universitario de Canarias (HUC), su estado es estable y, no se descarta su traslado a planta en las próximas horas.
En relación a las cuatro personas ingresadas en el Hospital Nuestra Señora de Guadalupe, en La Gomera, tres siguen en el área de medicina interna y uno continúa en traumatología. Hasta el próximo lunes no se les dará el alta hospitalaria.
El resto de inmigrantes del cayuco se encuentran en el centro de retención de El Matorral, en la isla de Fuerteventura. La barcaza llegó por sus propios medios a Playa de Santiago, al sur de la isla de La Gomera, con cuatro fallecidos, después de haber sido avistado a un kilómetro de la costa.