Cada año se diagnostican en España entre 23 y 25 casos nuevos de lepra

Actualizado 23/01/2009 20:56:15 CET
- Jesuítas

El domingo se celebra el Día Mundial contra la Lepra, de la que se han registrado más de 250.000 casos nuevos en el mundo desde 2001, aunque se estima que podrían ser el doble

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

Cada año se diagnostican en España entre 23 y 25 casos nuevos de lepra, de los que uno o dos son autóctonos, y el resto son pacientes que han venido de otros países, especialmente de Brasil, Ecuador o Colombia, según indicó esta semana la miembro de la Junta de Gobierno y del equipo de cooperación internacional de la ONG Fontilles, la doctora Mercedes Lozano, con motivo del Día Mundial contra la Lepra, que se celebra el próximo domingo.

Según explicó esta experta, "muchos de los pacientes con lepra que proceden del extranjero han llegado con la enfermedad, lo que no significa que hayan sido diagnosticados en los países de origen", ya que, según precisó, "una de las características de esta enfermedad es que el periodo de incubación puede ser muy largo, y puede haber algún enfermo que haya debutado en España".

Por ello, "no hay que olvidar que nosotros viajamos, pero las bacterias también viajan, con lo cual hemos de estar dispuestos --sobre todo la clase médica-- a enfrentarnos a una serie de enfermedades que van a tener importancia en nuestro país", señaló.

De hecho, la incidencia de esta enfermedad en el resto del mundo es mucho mayor, como demuestran los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indican que el número de casos nuevos de lepra que han sido detectados entre 2001 y 2007 en el mundo, excluyendo la región europea, son 258.133. En concreto, 17 países informaron de más de mil nuevos casos. Estos países, que suman el 95 por ciento de los nuevos casos detectados en el mundo son Angola, Bangladesh, Brasil, China, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, India, Etiopía, Indonesia, Madagascar, Mozambique, Myanmar, Nepal, Nigeria, Filipinas, Sri Lanka y Sudán.

La doctora Mercedes Lozano destacó que India y Brasil son los países con más prevalencia, aunque "África sigue siendo un continente olvidado, que no reporta datos. Es un deber de la humanidad el ponerle mayor hincapié a todo lo que sucede en este continente, ya que haría variar los datos referentes a esta enfermedad", explicó.

En este sentido, esta experta señaló que "estas cifras pueden ser falsas, porque muchas veces hay enfermos que no han llegado hasta su censo nacional y, por lo tanto, ese número no ha llegado a la OMS, por ejemplo en África. Casi me atrevería a decir que podría haber el doble de casos, porque muchas veces se han tratado las cifras en vez de los enfermos", matizó.

Por su parte, el gerente de Fontilles, José Manuel Amorós, señaló que "todos estos nuevos casos van a ser tratados, pero el problema va a aparecer con los no detectados o no registrados, ya que el hecho de que no se registren casos va a generar que no haya medicación para ellos, porque no se va a producir esta medicación".

De este modo, "una de las llamadas de atención a los gobiernos de los países endémicos es que registren todos estos nuevos casos que surgen, porque es una enfermedad que a ninguno de los países en vías de desarrollo, entre los que se encuentran India y Brasil, les interesa incluir dentro de sus problemas", añadió.

TRATAMIENTO ACCESIBLE Y GRATUITO

En cuanto al tratamiento, la doctora Lozano explicó que es barato y absolutamente gratuito, y consiste en tres drogas: la rifampicina --también utilizado en la tuberculosis--, la clofacimina y la sulfona. "Existe una alianza global entre la OMS, Novartis y Fundación Nippon, que hacen factible esta accesibilidad, y que el paciente sea censado y diagnosticado para que pueda tratarse correctamente", apuntó y añadió que "hoy se trata de una enfermedad absolutamente curable, en un periodo de tiempo que puede estar entre los seis y los doce meses".

Por otro lado, la doctora señaló que se trata de la enfermedad infecciosa menos contagiosa que se conoce hoy en día, aunque "hay algo que la sociedad actual aún no ha curado, y es el estigma de la enfermedad". "Cuando se comunica a un paciente que tiene la enfermedad de Hansen, el propio enfermo quiere que no se le comunique a nadie de su familia", señaló.