HUELVA 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), María Teresa Costa Campí, apostó hoy por que Naciones Unidas lidere la lucha contra el cambio climático porque "es la única institución con capacidad de convencer a los gobiernos de los diferentes países del mundo, como Estados Unidos, de esta necesidad".
En declaraciones a los periodistas antes de impartir la conferencia 'Economía y energía' dentro de la Tribuna Económica de Andalucía que se celebró hoy en Huelva, Costa Campí advirtió de que, "si la UE es el único territorio que hace esfuerzos para reducir el CO2 a nivel del equilibrio medioambiental mundial, será un esfuerzo que no quedará reflejado en la totalidad de los avances en términos climáticos y medioambientales, si EE.UU. y otros países desarrollados o en vías de desarrollo no asumen los mismos compromisos".
Durante su intervención en la Tribuna Económica de Andalucía, aludió a la "importancia de la energía en el crecimiento económico, ya que, a pesar de los cambios tecnológicos y la mejora de la eficiencia energética, aún somos dependientes del consumo energético tanto en su producción primaria como en recursos de petróleo o gas, entre otros, o en el consumo de electricidad".
De la misma forma, se refirió a los problemas que puedan existir en este sentido y a cómo se está abordando la garantía de suministro, en relación a cuáles son los pasos que se están dando desde la UE". Además, insistió en la relación entre energía y cambio climático.
En este sentido, destacó que esta relación es "la clave del discurso actual que la UE viene desarrollando desde febrero de 2006 y sobre el que hay un consenso general respecto a la necesidad de cambiar el 'mix' tecnológico a fin de evitar emisiones de CO2".
A su juicio, "esto, de acuerdo con el Protocolo de Kioto, abre nuevas posibilidades, teniendo en cuenta que entre el 25 y el 30 por ciento de las emisiones de CO2 provienen del sector energético, de que, para compensar a nivel mundial los efectos de estas emisiones, las empresas pueden realizar proyectos en energía renovables en proyectos en vías de desarrollo, por ejemplo, América Latina, China, lo que supone un campo nuevo de colaboración internacional y de apuesta por la mejora del equilibrio medioambiental, además de suponer una acción decidida en favor de las energías renovables".