MADRID 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica, Manuel de Santiago, explicó en declaraciones a Europa Press que con la Ley de Investigación Biomédica, España vuelve a "dar la nota" y se define como un "país radical a través del pseudoprogresismo".
Así, según este experto, esta ley no pretende abordar el progreso de la ciencia o la investigacion biomédica con un "sentido moral, sino utilitario", y "jamás" podría ser aprobada en países como Alemania, Austria, Italia o Suiza. Además, supera en algunas cosas a las normativas del mundo anglosajón, sobre todo inglesas.
En concreto, De Santiago aseguró que es una ley que "retrocede en el proceso evolutivo" y que retorna a bases "muy utilitaristas y muy cientifistas", con las que el Gobierno se entrega sólo a la opinión de una "parcela del mundo cientifico".
Así, bajo la perspectiva del progreso "se diseña una ley donde el embrion se trata de cosa, no como individuo de la especie humana y mucho menos como persona", y se abordan problemas complejos con una "visión chata".
Además, este experto aseguró que la clonación terapéutica se basa en una dimensión "falsamente progresista", y que los ultimos trabajos científicos demuestran que está eliminada como mecanismo para producir células embrionarias.
Por otra parte, según De Santiago, esta ley vuelve a recuperar el término 'pre embrión', un término "científicamente abandonado" y recupera la libertad de obtenerlo de manera "no justificada" y de aumentar el 'stock', algo que la anterior norma ya limitaba con un "sentido prudencial bueno".
Según este experto, se vuelven a repetir "los tópicos de siempre" sobre la utilidad de los embriones para resolver situaciones de carácter genético, aunque la ley supera "toda sensibilidad ética" y permite que se seleccionen embriones y se destruyan los enfermos con el fin de conseguir algún hecho beneficio, algo que se logra sólo en "pequeños porcentajes".