Actualizado 13/04/2007 15:35 CET

La nieve del Ártico se funde cada vez más temprano en verano, no se recupera en invierno y aparecen nuevos ecosistemas

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La nieve del Ártico se funde cada vez más temprano en los meses de verano y durante el invierno no se consigue recuperar la superficie helada, lo que supone una aceleración del cambio climático, según el catedrático de Ecología de la Universidad de Alaska-Fairbanks, F. Stuart Chapin. "En los últimos años el Ártico está experimentando las temperaturas más elevadas de los cuatro últimos siglos", y eso conlleva cambios en sus ecosistemas, indicó hoy Chapin en una rueda de prensa en la Fundación BBVA.

El ritmo de fundición de las nieves en verano es mayor que el de congelación del invierno en el Polo Norte debido al aumento de la temperatura del mar, lo que está provocando un cambio en los ecosistemas. Chapin indicó que "al aumentar la temporada libre de nieves se están expandiendo hacia el norte de Alaska árboles y arbustos que colonizan las zonas antes ocupadas sólo por hielos y la tundra". "Si se mantiene el ritmo actual de expansión de los bosques, el calentamiento de la atmósfera en el Ártico podría multiplicarse entre dos y siete veces en las próximas décadas", afirmó.

El calentamiento en esta zona del Planeta ya se ha constatado, ya que desde 1961 se ha producido un aumento de la temperatura del suelo en los meses de verano de 2 grados centígrados y esto ha dado lugar a un incremento de la temperatura del aire de 2,7ºC, es decir, las temperaturas más altas registradas en los últimos 75 años.

Chapin explicó que "a medida que se derrite el hielo en el norte de Alaska, mayor cantidad de agua está expuesta a la luz del Sol, y aunque el aumento de la temperatura del agua produce un aumento de la nubosidad, ésta no es suficiente para contrarrestar los cambios del albedo (la energía luminosa que difunde por reflexión una superficie y la energía incidente)".

Así, según las investigaciones de la Universidad de Alaska-Fairbanks la nieve del Ártico se ha derretido dos días y medio por década más pronto, como promedio, desde 1961 a la actualidad. Esta fusión temprana de la nieve también conlleva cambios en la flora y fauna, así como en las poblaciones indígenas del Polo Norte. De esta forma, además de que árboles y arbustos estén colonizando zonas que antes eran de tundra, los osos polares cuentan con menos superficie de hielo y tienen que pasar más tiempo en tierra y atacan zonas pobladas por hombres para conseguir alimentos.

Otra de las investigaciones de Chapin es el análisis de las interacciones entre el hombre, fuego y vegetación. Así, a medida que el clima se hace más templado aumenta el número de incendios y en Alaska entre 1950 y 2006 se han registrado 15 grandes incendios de más de 400.000 hectáreas cada uno, es decir, un total de 16 millones de hectáreas, como un tercio de España.

Los incendios se producen en Alaska por un aumento de la temperatura, que implica también una prolongación de la temporada de riesgo de incendio. Chapin indicó que "los cambios se están produciendo más rápido que lo que se había predicho".

El catedrático de Ecología de la Universidad de Alaska-Fairbanks concluyó que "todas las actividades humanas tienen influencia en diferentes zonas del Planeta y como consecuencia va a haber nuevos ecosistemas, porque habrá un nuevo clima".